Dos de las claves para que nuestro frigorífico funcione bien son elegir una temperatura adecuada y colocar bien los diferentes alimentos que queremos conservar, eligiendo el mejor lugar en la nevera.
Y una de las dudas más habituales a este respecto es si es más interesante tener el frigo lleno hasta los topes o es mejor dejarlo a medio llenar a la hora de mantener esta temperatura ideal y capacidad de conservación. ¿Qué es mejor?
Frigo completamente lleno o vacío
El tener más recipientes y objetos dentro del frigo o congelador hará que en un principio el compresor deba trabajar más para poder enfriarlos. Pero será un inconveniente temporal, ya que a la larga nos merecerá la pena.
El motivo es que el frigorífico funciona enfriando los recipientes que introducimos gracias al aire frío del interior del receptáculo, que previamente ha bajado la temperatura por la emisión de frío desde las paredes.
Si no hay casi nada almacenado y lo tenemos completamente vacío, lo que se enfriaría sería solo el aire, elemento con una pequeña inercia térmica que pierde el frío rápidamente y que se escapa de la nevera en cuanto abramos la puerta.
Si lo tenemos muy lleno, habrá menos aire que pueda escapar al abrir la puerta perdiendo el frío, o lo que es lo mismo, menos aire caliente de fuera que pueda pasar a ocupar un volumen dentro de la nevera. Y no hace falta que lo que tengamos dentro sea comida. De hecho, podemos utilizar simplemente botellas con agua mineral, refrescos o similares con las que rellenar huecos en la nevera.
Cuidado con sobrecargar. Pero aquí hay que tener cuidado con una cosa: tener llena la nevera no quiere decir que esté sobrecargada. Este último caso puede hacer que se creen bolsas de aire frío, que no se distribuya bien por el espacio y que al final no se conserven bien los alimentos en todas las baldas.
Como explican expertos de La Casa del Electrodoméstico, «si está completamente lleno se puede obstaculizar la circulación de aire frío en el interior», por lo que tendremos que bajar la temperatura en el termostato uno o dos grados para compensar, y haremos que tenga que trabajar más tiempo y gastar más electricidad. Si lo tenemos casi vacío no es necesario ajustarla.
Lo importante a la hora de llenar la nevera será comprobar que no obstaculizamos el movimiento del aire, que no tapamos las rendijas de ventilación en los modelos No Frost, ni metemos las cosas «a presión». Así lograremos un reparto del frío más uniforme al tiempo que mantenemos la inercia térmica.
Imagen portada | Max Vakhtbovych
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La noticia
«Completamente lleno obstaculiza la circulación de aire frío»: sobrecargar la nevera en verano está haciendo que trabaje el doble
fue publicada originalmente en
Xataka Smart Home
por
Paco Rodríguez
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