A la hora de resolver distintos problemas en casa, hay situaciones en las que no queda más remedio que acudir a un servicio técnico o contratar a un profesional. Sin embargo, para ahorrarnos un buen dinero, también podemos ponernos el mono de trabajo e intentar solucionarlos por nuestra cuenta. De hecho, vamos a repasar los casos más adecuados para sacar nuestro lado manitas.
Dejando a un lado aquellas situaciones que requieren la intervención de un especialista —ya sea porque son demasiado complejas o porque pueden poner en riesgo nuestra seguridad—, lo cierto es que hay muchos casos en los que, con un poco de habilidad y paciencia, podemos ahorrar una cantidad considerable y mantener el hogar en buen estado sin necesidad de gastar de más.
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Reparaciones básicas en el hogar
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Hay muchas pequeñas reparaciones que puedes hacer tú mismo en casa sin necesidad de llamar a un profesional. Por ejemplo, si tienes pequeños agujeros en la pared, basta con aplicar algo de masilla, dejar secar, lijar y pintar para que quede como nueva.
También puedes recurrir a un truco casero muy útil para paredes blancas: utiliza una tiza del mismo color (funciona de cine en paredes blancas). Rómpela en pequeños trozos con ayuda de un martillo y presiónalos sobre el agujero hasta que quede cubierto. El resultado es que el agujero no se notará.
Otra tarea sencilla es ajustar puertas que rozan o no encajan bien. A menudo, con reapretar las bisagras o alinear el marco es suficiente. En mi caso, arreglé una puerta corredera comprando un destornillador con carraca, y me ahorré los 50 euros que cobraba cada vez el profesional.
Además, las bisagras que chirrían se solucionan fácilmente con unas gotas de lubricante. Si tienes cajones que se desajustan o no se deslizan correctamente, puedes revisarlos y ajustar sus guías. Lo mismo ocurre con las cerraduras que se atascan: engrasarlas es rápido y mejora notablemente su funcionamiento diario.
Arreglo de persianas
Las persianas también pueden presentar fallos, pero muchos de ellos tienen una solución bastante sencilla. Cambiar la cinta cuando está rota o desgastada es una de las reparaciones más habituales y no requiere herramientas complicadas.
Para sustituir la cinta, hay un truco práctico que he aplicado varias veces. Además de conseguir una nueva, lo primero es retirar los tornillos que sujetan la tapa de la persiana para acceder al interior. Una vez abierta, se desmonta la cubierta del mecanismo, se localiza el tornillo que fija la cinta antigua y se reemplaza por la nueva, pasándola correctamente por el sistema y asegurándola con un nudo para que quede bien sujeta. Finalmente, se vuelve a montar todo en su sitio. Es una tarea sencilla que cualquiera puede hacer en casa, sin necesidad de ser un experto en bricolaje.
También es posible reparar el mecanismo de la persiana si, por ejemplo, no sube o baja bien, revisando el recogedor o el eje. Con un poco de paciencia y cuidado, estas reparaciones pueden hacerse sin dificultad y te ahorran el coste de llamar a un profesional.
Electricidad básica
Dentro de las tareas eléctricas más sencillas que puedes realizar en casa se encuentran el cambio de bombillas y tubos fluorescentes. También puedes sustituir enchufes o interruptores, siempre y cuando te asegures de cortar la corriente desde el cuadro general antes de manipular cualquier instalación.
Si una lámpara o plafón deja de funcionar o simplemente quieres renovarlo, puedes desmontarlo y colocar uno nuevo siguiendo unos pasos básicos. Además, revisar los fusibles o rearmar los automáticos en el cuadro eléctrico es algo que puedes hacer tú mismo en caso de un corte de luz.
En mi caso, incluso llegué a desmontar una estufa de resistencias y cambiar la pieza que se había estropeado. Gracias a eso, me ahorré tener que llevarla al servicio técnico. Solo tuve que comprar la resistencia de repuesto, lo que supuso un ahorro considerable.
Dicho esto, hay tareas más complejas deben ser realizadas por electricistas profesionales, ya que una manipulación incorrecta puede ser peligrosa.
Fontanería básica
En el área de fontanería, hay varios problemas que puedes resolver tú mismo sin necesidad de llamar a un profesional. Uno de los más frecuentes es el atasco de desagües, que puede solucionarse utilizando productos específicos, el clásico desatascador o incluso con remedios caseros como la mezcla de bicarbonato y vinagre.
También puedes cambiar las juntas de un grifo o una ducha que gotea sin necesidad de herramientas especiales, así como arreglar un grifo atascado o sustituir la alcachofa de la ducha por una más moderna o eficiente. En el caso de que la cisterna del inodoro pierda agua, en muchas ocasiones basta con sustituir el mecanismo interior o ajustar el flotador para solucionar el problema.
Eso sí, debes tener en cuenta que reparaciones más complejas deben ser realizadas por profesionales. Un trabajo de fontanería mal hecho puede provocar daños significativos por agua y gastos elevados..
Mantenimiento de electrodomésticos
El cajón con los dos compartimentos
Los electrodomésticos también requieren mantenimiento, y algunos problemas pequeños puedes solucionarlos tú mismo (yo mismo solucioné un fallo en la lavadora).
Por ejemplo, limpiar los filtros de la lavadora, las gomas de la puerta, de la campana extractora o del lavavajillas mejora su rendimiento y alarga su vida útil. Las cafeteras y los grifos se pueden descalcificar con productos específicos o vinagre blanco para evitar obstrucciones. En el frigorífico, es importante revisar que la goma de la puerta cierre correctamente para evitar pérdidas de frío. También conviene descongelar el congelador de forma periódica para evitar que se acumule escarcha y pierda eficiencia.
Sin embargo, hay reparaciones con las que es mejor confiar en profesionales. Por ejemplo en aparatos que utilizan gas, como hornillas de gas, calderas o calentadores de agua… todos deben ser manipulados por profesionales. Una instalación incorrecta puede provocar fugas de gas, con riesgos de problemas de salud graves o incluso explosiones.
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Para ponerte manos a la obra en casa, solo necesitas contar con algunas herramientas básicas y un poco de paciencia. En mi caso, he ido formando poco a poco un pequeño maletín, comprando aquellas herramientas comunes que sé que pueden hacerme falta en cualquier momento.
Además, encargarte tú mismo de estas pequeñas reparaciones no solo es útil, sino que también te da independencia y la satisfacción de mantener tu hogar en buen estado sin tener que recurrir constantemente a un profesional.
En Xataka SmartHome | Comprueba cada mes este botón en tu cuadro eléctrico: es fundamental para prevenir problemas graves en casa
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La noticia
No hace falta gastar dinero en todas estas reparaciones para tu casa, puedes hacerlas tú mismo y ahorrar un dineral
fue publicada originalmente en
Xataka Smart Home
por
Jose Antonio Carmona
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