Que Ikea es mucho más que una tienda en la que comprar muebles para montarlos uno mismo ya nadie lo pone en duda. La electrónica tiene cada vez más peso en su catálogo y un buen ejemplo de ello son sus nuevos altavoces baratos que se conectan por Bluetooth.
Hasta aquí, se podría pensar que no hay demasiada novedad, pero todo cambia si, más allá de su colorido diseño y su precio de derribo, se descubre que estos pequeños altavocespermiten interconectar hasta 100 unidades… lo justo para montar una especie de hilo musical por toda la casa.
Baratos y coloridos
Fotografía de Jennifer Pattison Tuohy / The Verge
Y es que son muy baratos. Los nuevos y simpáticos altavoces Bluetooth de Ikea, bajo el nombre de Kallsup, tienen un precio de 10 dólares, que previsiblemente se traducirán en unos 10 euros en Europa cuando estén disponibles. Además, cuentan con emparejamiento Bluetooth 5.3 instantáneo: basta con pulsar un botón para sincronizarlos con el móvil u otro dispositivo.
Más allá de su estética, lo que realmente destaca de estos altavoces es su capacidad para enlazar hasta 100 unidades a la vez, al menos según asegura Ikea. La marca también sostiene que, al combinar entre 10 y 20 de estos dispositivos, se puede lograr un nivel de sonido comparable al de un altavoz de gama media con mayor potencia.
Para añadir más altavoces, solo hay que pulsar el botón Bluetooth de cada dispositivo para encenderlo, esperar la señal de inicio y mantener presionado el botón de reproducción durante unos segundos hasta que comience la música.
Además, la incorporación de Bluetooth 5.3 permite a estos altavoces gestionar de forma eficiente varias fuentes de audio (se pueden tener conectados varios aparatos), facilitando la sincronización y simplificando notablemente su uso, con el consiguiente ahorro de tiempo.
Los altavoces de Ikea han sido obra del diseñador sueco y colaborador de Ikea Ola Wihlborg. Con una forma de cubo y pequeñas patas en la base, tienen unas medidas de 7 centímetros por cada lado y están disponibles en distintos y llamativos colores (blanco, rosa y verde lima). Junto a la zona perforada en el frontal, solo tienen dos botones en la parte superior para emparejar y reproducir/pausar el contenido.
Respecto a la batería, estos altavoces compactos se cargan mediante USB-C, y Ikea afirma que la batería debería durar unas 9 horas al 50 % de volumen; además, es reemplazable.
Precio y disponibilidad
Los nuevos altavoces compactos y baratos de Ikea llegarán a las tiendas en el primer trimestre de 2026 a un precio de 10 euros.
La Wi-Fi Alliance ha anunciado la ampliación de la certificación Wi-Fi Certified 7 a dispositivos cliente que operan exclusivamente en canales de 20 MHz, una medida que permitirá llevar las capacidades avanzadas de Wi-Fi 7 a un mayor número de dispositivos del Internet de las cosas (IoT).
Sensores, wearables y dispositivos de bajo consumo podrán aprovechar ahora las ventajas de Wi‑Fi 7.
La nueva certificación está orientada a productos de bajo consumo y tamaño reducido, como sensores, wearables, dispositivos domésticos inteligentes y equipos industriales, que tradicionalmente funcionan en canales estrechos. Hasta ahora, los requisitos de ancho de banda de las últimas generaciones de wifi habían limitado el acceso de este tipo de dispositivos a los beneficios del estándar más avanzado.
Con esta ampliación, los dispositivos IoT de solo 20 MHz podrán aprovechar características clave de Wi-Fi 7, mejorando la fiabilidad, la eficiencia y el comportamiento determinista de las redes en entornos domésticos, industriales y sanitarios.
Wi-Fi 7 también para canales estrechos
La certificación habilita el uso selectivo de funciones avanzadas de Wi-Fi 7 sin incrementar de forma significativa la complejidad ni el consumo energético de los dispositivos. Entre las capacidades compatibles con canales de 20 MHz se incluyen la operación de múltiples enlaces (MLO), que permite evitar congestiones y reducir la latencia, el MU-MIMO en enlace ascendente y descendente, que mejora la conectividad simultánea en despliegues densos, y las Unidades de Recursos Múltiples (Multi-RU), que optimizan el uso del espectro y refuerzan la cobertura en zonas con interferencias.
Estas funcionalidades amplían el abanico de aplicaciones IoT que pueden beneficiarse de una conectividad más robusta y eficiente, tanto en interiores como en exteriores.
La incorporación de Wi-Fi 7 a dispositivos de 20 MHz aporta beneficios específicos para el ecosistema IoT. Entre ellos, destaca un menor consumo energético, al requerir menos procesamiento y complejidad de radio, lo que prolonga la vida útil de los dispositivos alimentados por batería. Además, permite el desarrollo de equipos más pequeños y simples, reduciendo costes y facilitando su integración en sensores y dispositivos compactos.
El uso de canales estrechos también contribuye a mejorar la fiabilidad de las conexiones en entornos densos, como viviendas multifamiliares, fábricas o edificios empresariales, al minimizar interferencias. Asimismo, la concentración de la energía de la señal favorece una mejor cobertura, especialmente en el borde de la red, lo que resulta clave para sensores distribuidos o dispositivos ubicados en zonas de difícil acceso.
Con esta actualización, Wi-Fi Alliance amplía el alcance del estándar Wi-Fi 7 y facilita su adopción en el mercado del IoT, donde el equilibrio entre consumo energético, fiabilidad y capacidad de red es fundamental. La iniciativa refuerza el papel de Wi-Fi 7 como tecnología clave para la próxima generación de dispositivos conectados, habilitando nuevos casos de uso en hogares inteligentes, industria, salud y otros entornos altamente conectados.
La International Facility Management Association (IFMA España), la mayor asociación mundial de profesionales del facility management, ha publicado recientemente el informe ‘Brechas de ciberseguridad en la administración de las instalaciones’, un estudio exhaustivo que analiza los riesgos digitales que enfrenta el sector. Este informe se basa en 372 encuestas realizadas a gestores de instalaciones en más de 100 países, lo que según IFMA lo convierte en la investigación más amplia de su tipo a nivel global.
El informe se basa en un análisis realizado a partir de encuestas a gestores de instalaciones de más de 100 países, centrado en cómo la preparación interna, las presiones externas y las barreras percibidas influyen en las brechas de ciberseguridad.
A través de un análisis detallado, el informe identifica los principales factores que contribuyen a las brechas cibernéticas en los sistemas de gestión de edificios. En particular, destaca cómo la combinación de la preparación interna, las presiones externas y las barreras organizacionales influye en la probabilidad de sufrir ciberataques. El informe muestra los hallazgos clave del estudio y las recomendaciones de IFMA para abordar los desafíos de la ciberseguridad en el sector de la gestión de instalaciones.
Escenarios de vulnerabilidad en la gestión de edificios
El informe de IFMA revela diez escenarios de ciberseguridad que ponen en riesgo la seguridad de las instalaciones, los cuales varían desde organizaciones con una preparación interna débil hasta modelos más robustos y resistentes. Entre los perfiles de mayor riesgo se encuentran entidades sin preparación interna, que dependen en gran medida de las presiones del mercado o de la tecnología, como el perfil del minimalista sin preparación, el reactor impulsado por el mercado, el luchador enfocado en la tecnología, la olla de presión externa, solidez financiera, director operativo, campeón en ciberseguridad, defensor polivalente, protector balanceado y defensor integral.
Estos escenarios, descritos en detalle en el informe, reflejan organizaciones que, aunque puedan tener infraestructura tecnológica avanzada, carecen de una base sólida en ciberseguridad interna. En estos casos, las brechas de seguridad son más comunes debido a la falta de planificación proactiva, la insuficiente capacitación del personal y la dependencia de factores externos para la toma de decisiones. El análisis fsQCA realizado en el informe revela diversos factores significativos que desempeñan un papel crucial en la determinación de la preparación de las organizaciones en términos de ciberseguridad.
La preparación operativa y ciberseguridad interna influyen en la probabilidad de brechas cibernéticas, en comparación con los factores externos como la turbulencia tecnológica y la dinámica del mercado.
A medida que se avanza hacia escenarios intermedios, las organizaciones presentan fortalezas parciales en áreas como la ciberseguridad, la financiación o la operación, pero no tienen un enfoque equilibrado que cubra todos los aspectos necesarios para una protección efectiva. Finalmente, en el nivel más alto de resiliencia se encuentran los modelos defensores integrales, que combinan preparación operativa, capacidad financiera, ciberseguridad y atención al entorno, convirtiéndose en las entidades más protegidas frente a ciberamenazas.
El impacto de las barreras organizacionales
Uno de los hallazgos más relevantes del informe es que las barreras organizacionales y de conocimiento juegan un papel crucial en el aumento del riesgo cibernético. La falta de formación especializada, la mala coordinación interna o la asignación insuficiente de recursos para la gestión de la ciberseguridad son factores que incrementan notablemente la exposición de las organizaciones a ataques.
Las barreras organizativas y de conocimiento destacan como los factores que más influyen en la falta de preparación en ciberseguridad, por encima de las barreras legales.
A pesar de la creciente digitalización de los edificios y la implementación de soluciones tecnológicas avanzadas como IoT y sistemas interconectados, muchas organizaciones todavía carecen de personal capacitado y de una estructura de gestión adecuada para afrontar estos retos. La falta de una cultura de ciberseguridad dentro de las empresas y la escasa inversión en formación y equipos especializados contribuyen a que las infraestructuras sean más vulnerables.
Este déficit organizacional también está relacionado con la deficiente coordinación entre departamentos. Las decisiones sobre ciberseguridad suelen ser tomadas de forma aislada, sin tener en cuenta el panorama general de la infraestructura del edificio o los sistemas interconectados. La falta de comunicación entre los responsables de TI, la seguridad física y los administradores de las instalaciones puede resultar en soluciones parciales e ineficaces, que no logran proteger todos los frentes vulnerables.
Preparación interna frente a las presiones externas
El informe pone de manifiesto un hallazgo relevante: la preparación interna tiene un impacto mucho mayor en la reducción del riesgo de ciberataques que las presiones externas. Mientras que las presiones del entorno, como la dinámica del mercado o las amenazas tecnológicas externas, son factores importantes, la clave para mitigar los riesgos radica en una gestión interna proactiva.
El análisis identifica escenarios de alto riesgo cuando las organizaciones dependen de presiones externas sin contar con factores internos sólidos.
Las organizaciones con políticas claras de ciberseguridad, formación continua y sistemas robustos presentan significativamente menos incidentes, incluso en entornos de alta complejidad tecnológica. Estos modelos internos son capaces de anticipar los riesgos y actuar antes de que los ataques tengan lugar, en lugar de esperar una respuesta reactiva. Esto demuestra la importancia de contar con un plan estratégico de ciberseguridad bien definido y ejecutado internamente, independientemente de las fluctuaciones externas.
Inversión en ciberseguridad: la clave para mitigar riesgos
El informe de IFMA recomienda que las organizaciones prioricen la inversión en sistemas internos como la base para una defensa eficaz contra los ciberataques. Esta inversión debe centrarse en fortalecer la preparación operativa y las capacidades de ciberseguridad. Además, es esencial evaluar de manera continua la criticidad de los activos, especialmente los sistemas financieros y de TI, para garantizar que las inversiones se alineen adecuadamente con los riesgos y las prioridades de protección.
El mapa de calor muestra cómo la falta de percepción sobre la criticidad de los activos financieros, operativos y de infraestructura TI, se asocia con una mayor vulnerabilidad a las brechas de ciberseguridad.
El estudio destaca que las organizaciones que realizan evaluaciones periódicas de sus activos más críticos están mejor posicionadas para hacer frente a posibles amenazas. Asimismo, la asignación de presupuesto suficiente para mantener actualizados los sistemas de protección es fundamental para evitar brechas de seguridad.
Adoptar un enfoque integral de ciberseguridad
Finalmente, IFMA enfatiza la necesidad de adoptar un enfoque integral de la ciberseguridad que combine diversos elementos: preparación interna, vigilancia del entorno y la correcta priorización de activos. Esta estrategia debe ser flexible, ajustándose a los cambios tecnológicos, las nuevas amenazas externas y las necesidades específicas de cada organización.
El informe aboga por un modelo holístico que involucre a todos los departamentos clave, integrando la ciberseguridad con las estrategias generales de gestión de instalaciones. El personal debe ser entrenado, los sistemas deben estar interconectados de forma segura, y la protección debe abarcar tanto el ámbito físico como el digital. Solo mediante un enfoque cohesivo y multidisciplinario será posible crear una defensa sólida frente a las ciberamenazas.
Los niveles de preparación operativa, ciberseguridad y financiera influyen en la vulnerabilidad de las organizaciones frente a brechas de seguridad en cada configuración analizada.
En un contexto de creciente digitalización de los edificios y la convergencia de tecnologías IT y OT, el informe de IFMA ofrece un análisis valioso sobre las brechas de ciberseguridad en la gestión de instalaciones. El estudio subraya que la clave para reducir los riesgos cibernéticos no está solo en la adopción de tecnología avanzada, sino también en una gestión adecuada y proactiva de la ciberseguridad a nivel organizacional.
La integración de un enfoque integral y la priorización de la formación y recursos internos serán esenciales para fortalecer la defensa de las infraestructuras críticas y garantizar su resiliencia frente a futuras amenazas cibernéticas.
La provincia de Cáceres cuenta ya con la Red Provincial LoRa, gracias a la instalación de 25.750 contadores digitales en 29 municipios, una iniciativa desarrollada por el Consorcio MásMedio de la Diputación de Cáceres con un presupuesto de 160.000 euros. La red permitirá optimizar el consumo de agua mediante la telelectura, la detección de fugas y la monitorización inteligente de los recursos hídricos.
La Red Provincial LoRa permite la telelectura y monitorización inteligente del consumo de agua en 29 municipios de la provincia de Cáceres.
Los contadores digitales facilitan el control eficiente de consumos, averías e incidencias en tiempo real y proporcionan los datos necesarios para reducir fugas y mejorar la gestión de los servicios e infraestructuras municipales.
Monitorización y eficiencia en tiempo real
Además, la red está preparada para integrarse en proyectos futuros de monitorización mediante diferentes sensores aplicables a otros servicios de la Diputación de Cáceres.
El proyecto abarca 29 municipios, con una población total de aproximadamente 22.000 habitantes: Abadía, Acebo, Alcántara, Aldeanueva del Camino, Baños de Montemayor, Caminomorisco, Carbajo, Carcaboso, Carrascalejo, Casas de Millán, Cedillo, Cilleros, Garvín, Herrera de Alcántara, Herreruela, Holguera, Hoyos, La Granja, Majadas, Malpartida de Plasencia, Membrío, Mirabel, Pedroso de Acím, Peraleda de San Román, Perales del Puerto, Salorino, Santiago de Alcántara, Villamiel y Villar del Pedroso.
La iniciativa forma parte del Proyecto AQUA-CERES: Digitalización del Ciclo Integral del Agua de la Provincia de Cáceres, que cuenta con financiación del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, dentro de las ayudas del PERTE digitalización del ciclo del agua y del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, financiado por la UE-Next Generation, con un presupuesto total de 3.187.625 euros.
Un equipo de investigación de la Universidad Técnica de Múnich (TUM) ha desarrollado el primer mapa tridimensional de alta resolución de todos los edificios del mundo, que incluye 2.750 millones de modelos basados en imágenes satelitales de 2019. La iniciativa, llamada GlobalBuildingAtlas, ofrece la colección más completa hasta la fecha, superando los 1.700 millones de edificios de conjuntos de datos anteriores, y cuenta con una resolución de 3×3 metros, treinta veces más precisa que los datos comparables.
El proyecto GlobalBuildingAtlas incluye 2.750 millones de modelos de edificios de todo el mundo.
El 97% de los edificios (2.680 millones) se proporciona como modelos 3D LoD1, que capturan la forma básica y la altura de cada construcción.
Cobertura global
Este nivel de detalle permite su integración en modelos computacionales a escala, facilitando el análisis de estructuras urbanas, el cálculo de volúmenes y la planificación de infraestructuras. GlobalBuildingAtlas incluye además edificios de regiones habitualmente ausentes en mapas globales, como África, Sudamérica y zonas rurales.
El catálogo proporciona información valiosa para la investigación sobre urbanización, infraestructura y gestión de desastres, así como para la planificación de ciudades más sostenibles, inclusivas y resilientes.
Además, los modelos tridimensionales permiten evaluar el volumen de edificación por habitante, un indicador útil para identificar disparidades sociales y económicas y apoyar la planificación de vivienda y equipamientos públicos.
Los datos también son relevantes para la adaptación climática y la prevención de riesgos naturales, ya que mejoran los modelos de demanda energética, emisiones de CO₂ y análisis de fenómenos como inundaciones o terremotos. La información abierta del GlobalBuildingAtlas ya está siendo utilizada por organismos como el Centro Aeroespacial Alemán (DLR) en proyectos de monitoreo de desastres y planificación urbana global.
El proyecto Photo-Recircuit nace con el objetivo de transformar el desarrollo de dispositivos del Internet de las Cosas (IoT) mediante soluciones electrónicas más sostenibles, reciclables y energéticamente autónomas. La iniciativa, en la que participa el Institut de Recerca en Energia de Catalunya (IREC), está financiada por el programa estatal de Ayudas a Proyectos de Colaboración Público-Privada del Plan Estatal de Investigación Científica, Técnica y de Innovación 2024-2027.
El proyecto Photo-Recircuit apuesta por reducir el uso de baterías y el impacto ambiental de la electrónica IoT.
Bajo el título ‘Placas de circuito impreso de acero reciclado con integración fotovoltaica para electrónica IoT sostenible de bajo consumo’, Photo-Recircuit aborda algunos de los principales retos medioambientales asociados al rápido crecimiento del IoT. Entre ellos destacan la elevada dependencia de baterías, el uso intensivo de materias primas críticas y el impacto ambiental de las placas de circuito impreso (PCB) convencionales basadas en fibra de vidrio.
Un proyecto para transformar la electrónica del Internet de las Cosas
La propuesta del proyecto se basa en el desarrollo de PCB reciclables con núcleo de acero, funcionalizadas con recubrimientos vítreos avanzados e integrando sistemas fotovoltaicos directamente en el sustrato electrónico. Esta combinación permite crear dispositivos IoT de bajo consumo capaces de autoalimentarse, reduciendo de forma significativa la necesidad de baterías, la generación de residuos electrónicos y la huella ambiental de estos sistemas.
La investigación se centra en el diseño de sustratos de acero compatibles con procesos semiconductores de alta temperatura, superando las limitaciones técnicas de las PCB tradicionales. Además, la integración fotovoltaica abre la puerta a nuevos formatos y aplicaciones, tanto en entornos interiores como exteriores, ampliando las posibilidades de uso del IoT en sectores industriales, urbanos y medioambientales.
Asimismo, Photo-Recircuit tendrá una duración de tres años y está coordinado por Electrolomas, contando con la participación de Celsa Opco, IREC, Idonial, Eurecat y TTC. En el marco del consorcio, el IREC aporta su experiencia en el desarrollo de tecnología fotovoltaica de capa fina, adaptada a distintas condiciones operativas, así como en la optimización de la electrónica de extracción de energía para garantizar un suministro fiable a los sistemas IoT.
El proyecto representa un avance significativo hacia una electrónica más circular, autónoma y respetuosa con el medio ambiente, alineada con los objetivos europeos de sostenibilidad y autonomía estratégica, y sienta las bases para una nueva generación de dispositivos IoT con mayor vida útil y menor impacto ambiental.
Hasta ahora, la tecnología Q-Symphony sólo se podía encontrar en barras de sonido y televisores Samsung. Con ella se consigue un emparejamiento perfecto entre ambos tipos de dispositivos; sin lags de ningún tipo y aprovechando la totalidad de los altavoces que suman tele y equipo de sonido, todo con una sincronización perfecta bajo el control de un único mando. Este año parece que dejará de encontrarse exclusivamente bajo la marca «Samsung».
JBL y Harman Kardon se unen a Q-Symphony
Pero no es que Samsung vaya a abrir su sistema para que lo use cualquier marca del mercado; es que lo vamos a poder encontrar en altavoces de otras marcas que pertenecen al conglomerado surcoreano.
Si haces memoria, puede que te suene que marcas como JBL, Harman Kardon o Bowers & Wilkins pertenecen a Samsung, así que la pregunta es evidente: ¿por qué no permitir que usen Q-Symphony para hacernos la vida más fácil a los usuarios de varias de más de una de las marcas del grupo?
Pues bien, aunque sin mucha información más allá de la compatibilidad, este año, en el stand ed Samsung en el CES, Se ha podido ver varios altavoces de las diferentes firmas de sonido que poseen con la etiqueta de compatibilidad con Q-Symphony. Allí se afirma que los dispositivos de JBL y Harman Kardon concretamente se unirán al ecosistema Q-Symphony para disponer de un ajuste de sonido más flexible.
Esto significa que, para disfrutar de un sistema de sonido conectado a la tele ya no tienes por qué ir exclusivamente a por una barra o altavoz Samsung. Cualquiera de los altavoces de estas dos marcas compatibles con el sistema pueden usarse junto a ella o sumarse al equipo ya compuesto por nuestro televisor y nuestra barra de sonido.
Eso sí, se trata de una prestación que sólo tendremos en los modelos de 2026 en adelante: no por tener un altavoz anterior de JBL o Harman Kardon vamos a poderlo integrar en nuestro sistema de sonido, posiblemente porque esto sea gracias a la integración de algún nuevo chip en los altavoces de este año.
Ahora sólo falta ver si Samsung sigue expandiendo esta característica a más altavoces de sus otras marcas de audio porque, no olvidemos que posee un total de 21 firmas entre las que se encuentran nombres con el peso de Bowers & Wilkins, Boston Acoustics, Denon o Marantz entre otras.
Hay teles que se compran por calidad de imagen y otras que entran en casa por estética. The Frame siempre ha jugado a lo segundo, pero en el salón real, ese que no es el de una revista de decoración, termina pesando más lo primero: reflejos, brillo, conexiones, o si el panel acompaña al apagar luces y poner una película.
Para 2026, Samsung no plantea una revolución para sus televisores de la serie Art, pero sí novedades centradas en el el hogar y lo que demanda hoy día el usuario: diagonales más amplias y una propuesta más ajustadas para The Frame Pro, para que encaje en más hogares, no solo en las que tienen un enorme muro “de exposición”.
Samsung ha mostrado su gama de televisores en CES 2026 y, dentro de ese catálogo, The Frame y The Frame Pro siguen siendo el exponente “artística” con su modo cuadro, su tienda de arte y esa idea de que la tele que no parezca una tele. La novedad importante este año está en las pulgadas y en cómo se conectan.
The Frame se estira hasta 98 pulgadas y The Frame Pro baja a 55
The Frame de 2026 estará disponible en 43, 50, 55, 65, 75, 85 y 98 pulgadas. Se trata de un avance hacia el formato de la gran diagonal, para quien quiere el efecto cuadro a lo bestia, especialmente en salones amplios o espacios abiertos.
Por otro lado, tenemos una nueva oferta casi más interesante para la mayoría: The Frame Pro añade un tamaño de 55 pulgadas, por debajo de las 65, 75 y 85 que tenía hasta ahora. Es decir, la versión Pro deja de ser sólo para una pared grande y puede empezar a encajar en salones más normales, en los que las 55 pulgadas siguen siendo la medida más común.
Otra aspecto interesante es que Samsung indica que solo las versiones de 43 y 50 pulgadas de The Frame incluirán One Connect Box. En el extremo opuesto, el modelo de 98 pulgadas vendrá con el marco en la caja. El resto de tamaños se quedan con puertos integrados en el propio televisor y, por tanto, sin compatibilidad con One Connect Box.
En The Frame Pro el enfoque es distinto: mantiene una Wireless One Connect Box con WiFi 7 y un códec de alta compresión, y Samsung llega a afirmar que esa caja inalámbrica puede funcionar incluso a través de una pared. Esto, en una casa real, significa una cosa muy simple: esconder la «madeja» de cables se vuelve más fácil si el televisor va colgado en la pared y queremos mantener el mueble limpio.
Mejora en el brillo y el juego y nuevas prestaciones
Samsung no cambia la base de cada modelo. The Frame sigue montando paneles QLED con retroiluminación LED, mientras que The Frame Pro conserva un enfoque Neo QLED con tecnología mini LED Edge LED.
Donde sí se mantienen cosas muy útiles es en el apartado de juego y compatibilidad: ambos modelos mantiene el 4K, los 144 Hz, VRR, ALLM y AMD FreeSync Premium. En formatos HDR, además de HDR10+ Advanced y Eclipsa Audio, también aparecen compatibilidades con Dolby Atmos, HDR10, HDR10+ y HLG.
Y lo más The Frame de todo: recubrimiento Glare Free para pelear contra reflejos, Art Mode y Art Store para mostrar obras en 4K, marcos personalizables con sistema magnético y montaje pegado a la pared con No-Gap Wall Mount.
Además, los nuevos modelos llegan con Tizen OS 10.0 y diseño One UI, y Samsung habla de hasta siete años de actualizaciones.
Hay una escena que se repite a diario en miles de salones a lo largo y ancho del mundo: alguien enciende su tele, abre una plataforma de streaming y, sin darse cuenta, pasa más de diez minutos saltando entre carátulas sin llegar a elegir ningún contenido.
No es que falten series, es que sobran capas: menús, recomendaciones, listas, perfiles… todo con esa sensación de que la tele sabe mucho de ti… pero no lo suficiente como para acertar a la primera.
Samsung lleva años poniendo asistentes en sus televisores, y Alexa ya forma parte de esa ecuación en muchos modelos. La diferencia ahora es que Amazon quiere que lo que antes era un “control por voz” relativamente clásico se convierta en algo bastante más conversacional, con Alexa+. Será la primera vez que Alexa+ se integra de forma nativa en un dispositivo que no es de Amazon.
Qué cambia cuando Alexa Plus vive dentro de la tele
La promesa de Alexa+ en una tele Samsung no es que puedas subir el volumen con la voz; eso ya lo haces. Lo que busca Amazon es que el asistente entienda mejor el contexto y te lleve antes al contenido o a la acción que quieres, sin tener que hablarle por comandos.
En la práctica, el ejemplo que más sentido tiene es el de descubrir contenido: decir «Alexa, es hora de serie, qué hay nuevo», y que te proponga estrenos o recomendaciones sin que tengas que navegar por tres aplicaciones. Si además tienes domótica compatible, el segundo salto es de estar por casa: decir “Alexa, hace frío”, y que ajuste un termostato vinculado.
Es decir, menos pasos, menos menús, menos “me he perdido” en la interfaz. Si esto sale bien, no es la típica función que se queda para presumir ante las visitas; es una mejora para el uso real.
Qué teles Samsung lo recibirán
Aquí viene la letra pequeña que conviene tener clara. Amazon habla de una llegada “a lo largo de este mes” y en formato de acceso anticipado para modelos seleccionados de 2021 a 2025 que ya tengan Alexa integrado.
Eso significa dos cosas. La primera, que no es un despliegue universal para cualquier tele Samsung. La segunda, que el acceso anticipado suele depender de estar dentro del programa de Alexa+, que Amazon está desplegando por fases y, según su propia información, con foco en clientes de Estados Unidos en esta etapa.
También es importante no confundir “la tele es compatible con Alexa” con “la tele recibirá Alexa+ ya”. Samsung confirma desde hace tiempo que Alexa puede venir integrada en sus teles, pero Alexa+ es otra capa, con su propio calendario y condiciones.
Si eres de los que usa la tele como centro del salón, Alexa+ tiene dos caminos para ganar: ayudarte a llegar antes a lo que quieres ver y convertirse en un mando invisible para la casa conectada, justo cuando estás en el sofá.
Estamos acostumbrados a hablar de routers y de fibra, pero ¿qué ocurre en aquellos casos en los que no existe cobertura fija? Para estas situaciones, las operadoras ofrecen soluciones concretas yMovistar ha renovado la suya lanzando un nuevo router 5G.
En este caso, la operadora ha lanzado un nuevo router con cobertura 5G, pensado para los usuarios que no tienen acceso a una conexión fija. El nuevo modelo cambia el diseño (ahora recuerda al de un disco duro multimedia) y ajusta las prestaciones.
No fibra, no problem
El router que tenían hasta ahora Imagen | Xataka Móvil
El nuevo equipo está basado en el MitraStar IGW-1121GX2X2-Mv3, que viene a acompañar al MitraStar IGW-1121GX4X4-M que ya conocíamos. Y, de entrada, lo que más llama la atención es el cambio de diseño, ya que, aunque ambos modelos se colocan en vertical, el nuevo se presenta en color negro frente al anterior, que conocíamos en un impoluto color blanco.
El router 5G original es el más completo de los dos y, en este caso, Movistar ha metido la tijera en algunas especificaciones. El nuevo router es un equipo 5G para acceso fijo y mantiene compatibilidad con las mismas bandas principales, pero reduce el número de antenas (dos en lugar de cuatro) y utiliza una configuración MIMO más modesta, tanto en la parte móvil como en el WiFi.
Imagen | Movistar
Aunque sigue siendo WiFi 6 e incluso permite anchos de canal de hasta 160 MHz en 5 GHz, la menor cantidad de antenas implica una cobertura más limitada y un rendimiento menos consistente, especialmente cuando hay varios dispositivos conectados o paredes de por medio.
En el resto de conexiones mantiene los mismos dos puertos LAN, el del teléfono fijo, la ranura para la tarjeta SIM y también un conector que permite conectar una antena externa, algo clave en zonas con señal complicada.
Queda claro que, frente al modelo anterior, más completo, el nuevo router 5G prioriza la simplicidad: cumple su función básica de ofrecer Internet 5G en zonas sin fibra, pero sacrifica cobertura y capacidad inalámbrica para abaratar el equipo y facilitar su despliegue masivo.