Si tu Smart TV tiene este tipo de altavoz en su parte trasera puede ser una gran ventaja. Esta es su utilidad y cómo sacarle partido

Si tu Smart TV tiene este tipo de altavoz en su parte trasera puede ser una gran ventaja. Esta es su utilidad y cómo sacarle partido

Los televisores modernos llevan tiempo caracterizándose por ofrecer una calidad de sonido que deja mucho que desear, sobre todo para ver cine y series, pero también si nos gusta escuchar música o ver conciertos. 

Con diseños cada vez más delgados y minimalistas, sin marcos y con poca profundidad ha hecho que muchos fabricantes se olviden de los altavoces laterales y frontales inferiores a modo de barras de sonido integradas que tenían algunos modelos.

No hay espacio físico para poner más altavoces y estos se llevan a la zona inferior de la carcasa apuntando hacia a bajo. Aunque, todavía sigue quedando otra opción que suele emplearse en los modelos de alta gama: usar la parte trasera de la tele para incluir algún woofer adicional.

Subwoofer integrado en la tele: así mejoran el sonido

La idea tiene sentido, pues se aprovecha la zona más amplia que tienen las teles modernas. Es decir, la parte de atrás apuntando hacia la pared, ya sea incorporando uno, dos o más drivers activos con sus correspondientes drivers pasivos expuestos al aire directamente o tras una rejilla que forma parte del resto de carcasa decorativa de la pantalla.

Xataka

Imagen: Xataka

El resultado es que estos altavoces traseros son más grandes, con mayor diámetro y por tanto pueden reproducir un rango de frecuencias graves más amplio que los instalados en la zona inferior, ofreciendo al espectador más bajos, más potentes, con más pegada y contundencia sobre todo al ver cine.

En general permiten que la gama de frecuencias representada por la tele baje de la típica barrera de los 90-100 Hz de la mayor parte de teles actuales, pero sobre todo sirven como desahogo del resto de drivers bajo la carcasa.

El poder repartir hacia estos altavoces una parte de la señal, y más concretamente de la que se sitúa por debajo del rango de 200 Hz, permite liberar de trabajo al resto de altavoces de la tele, sobre todo en las escenas de mayor acción donde suele haber además pistas LFE y muchos canales en escena.

El resultado es un sonido más limpio, con menos distorsión en las escenas complejas y, en definitiva, que podamos subir algo más el volumen sin miedo a que se escuche todo peor.

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Imagen: TCL

No todo es tan bonito como lo pintan

¿Significa esto que con uno de estos woofers traseros colocados en la parte trasera de la tele obtendré la misma pegada y potencia de graves que con un subwoofer externo medio? No, ni de lejos.

Este tipo de altavoces traseros, por mucho que los llamen «subwoofer» no dejan de ser drivers relativamente pequeños que se ayudan de otros pasivos colocados a sus lados para bajar algo más en frecuencia que con los altavoces normales de la tele.

¿Bajan mucho? Pues si esperas a que lleguen en torno a los 20-30 Hz como un subwoofer externo normal, mejor espera sentado, ya que su rango de trabajo más habitual suele rondar más bien los 50-70 Hz, suficiente para ganar algo más de pegada pero no tanto como para ofrecer esos efectos «terremoto» típicos del cine.

Tampoco podemos esperar grandes niveles de potencia sonora, ya que aunque puedan tener una alta sensibilidad, estos modelos suelen rondar cifras muy bajas de potencia que no superan en general los 20-30 vatios frente a los cientos de vatios de un subwoofer externo.

subwoofer

Imagen: Philips

Además hay otro inconveniente adicional y es que, al estar apuntando hacia detrás y encargarse generalmente de frecuencias direccionales (por encima de los 80 Hz) a diferencia de los subwoofers tradicionales, para que estos bajos se distribuyan bien hasta el espectador necesitan de la ayuda de la pared tras la tele.

Y aquí tenemos un posible problema, ya que encontrar el punto de colocación de la Smart TV ideal puede ser sencillo en teoría, pero no alcanzable en la práctica. En función de cada modelo de altavoz, de qué rango de frecuencias maneje, de si tiene drivers pasivos o no, etc. la distancia idónea hasta la pared será una u otra.

En general estamos hablando de cifras de entre 30 y 50 cm. entre el altavoz y la pared. Si lo alejamos mucho más perderemos el refuerzo de graves debido a las ondas resonantes de la sala, y si lo acercamos mucho podemos llegar a tener un sonido retumbón en exceso, problema que puede magnificarse en el caso de colgar la tele con un soporte de la pared.

De hecho, para sacar todo su potencial, estas teles con altavoces traseros conviene instalarlas sobre un mueble amplio y en el que podamos jugar con la distancia a la pared siempre que la peana nos lo permita. Además, la calidad de estos graves «rebotados» que escuchemos dependerá de otros factores como el tipo de mueble y el material del muro de la pared.

Y no es conveniente empotrar la tele en el mueble, aunque a veces no queda más hueco en el salón y hay que hacerlo. Pero si podemos elegir, conviene tratar de que la tele no esté instalada en un mueble rodeada por todas partes de paneles de madera o plástico.

Imagen portada | Xataka

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Si tu Smart TV tiene este tipo de altavoz en su parte trasera puede ser una gran ventaja. Esta es su utilidad y cómo sacarle partido

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Xataka Smart Home

por
Paco Rodríguez

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