En los últimos años gracias a las nuevas formas de generar luz como los LED y el láser, han ido llegando a las tiendas toda una nueva generación de proyectores compactos portátiles básicamente con dos tipos de uso en mente: destronar a una Smart TV en interiores ofreciendo diagonales gigantescas por precios ridículos y permitirnos montar un cine en casa casi en cualquier lugar, como una terraza o jardín.
Las publicidades muestran imágenes espectaculares dignas de los mejores cines de verano, pero la realidad tras comprar uno de estos dispositivos y usarlo en casa en un entorno real puede ser algo más decepcionante. ¿Qué podemos esperar si nos compramos uno de estos modelos y qué características básicas ofrecen?
Usar un proyector portátil para montar un cine de verano
Los proyectores portátiles, como su propio nombre indica, son equipos de proyección compactos que podemos mover con facilidad de un sitio a otro y que incluso pueden contar con baterías integradas para no depender de una toma de enchufe cerca.
Hay modelos que ofrecen autonomías de entre 2-2,5 horas de funcionamiento continuado, lo que nos permite reproducir por lo menos una película completa, un partido de fútbol, etc. Y además también permiten la conexión por cable por si queremos usarlos dentro de casa e incluso cierto grado de impermeabilidad en algunos modelos para utilizarlos en exteriores como terrazas y jardines.
Pueden ofrecer tamaños de pantalla exageradamente grandes de 100-200 pulgadas, pero la realidad es que debido a su portabilidad y reducido tamaño hacen que las posibilidades técnicas de su interior sean más reducidas que las de los modelos tradiciones. Esto es algo que notaremos sobre todo en tres factores clave para tener una buena calidad de imagen: la potencia luminosa, el contraste y la resolución ofrecida.
- Potencia luminosa: la primera clave técnica de un proyector es su potencia luminosa. Será la que nos obligue a usarlo con total oscuridad o nos permita proyectar en paredes más grandes con algo de luz en la sala si contamos con un valor suficientemente elevado. En general, cuanto más pequeño y portátil sea el proyector menor será este valor, siendo lo más habitual que este tipo de modelos baratos no llegue a los 400-600 lúmenes (incluso hay modelos con cifras muy inferiores), frente a los más de 2.000-3.000 lúmenes de los proyectores de formato normal.
- Contraste nativo: esta baja luminosidad junto con los generalmente pobres contrastes ofrecidos por los modelos portátiles, que no suelen superar cifras de 3.000:1 dinámicos, nos obligará a un uso en salas o espacios completamente a oscuras si queremos poder tener una imagen detallada, con colores impactantes y con tonalidades negras que no sean blanquecinas.
- Resolución nativa: en los modelos portátiles lo habitual es que nos olvidemos de la resolución 4K y tengamos que conformarnos con equipos a 720p, más que suficiente para un uso ocasional y si no vamos a ser muy exigentes con la calidad de imagen. Pero conviene fijarse bien en este dato de la resolución, puesto que algunos de los modelos más pequeños y baratos ofrecen resoluciones inferiores a 720p, algo insuficiente a día de hoy sobre todo si buscamos una gran diagonal.
Una de las ventajas de estos modelos portátiles a la hora de montar un cine en casa en cualquier parte es que suelen contar con la capacidad de reproducir contenidos multimedia integrada. Son, por así decirlo, un todo en uno. Para ello suelen incluir alguna plataforma inteligente en su sistema operativo, como por ejemplo Android TV, que nos ofrece la posibilidad de acceder a servicios de streaming de forma directa como Netflix, Amazon Prime, Disney+, YouTube, etc.
Algo muy útil para empezar a ver contenidos en un momento sin tener que andarnos preocuparnos de conectar otro reproductor externo. Solo hay que enchufar el proyector donde queramos y listo. Sin embargo, otra vez estamos limitados por el tamaño de los equipos, esta vez a la hora de contar con un hardware potente para mover con soltura estas plataformas.
Las aplicaciones y programas funcionan, cargan y se ejecutan, sí, pero los tiempos de espera, las ralentizaciones e incluso cuelgues ocasionales hacen que la experiencia de usuario no sea tan buena como en una Smart TV de gama media o incluso baja. Si estás pensando en usar un de estos proyectores, especialmente de los más baratos, mejor emplear su plataforma Smart para reproducir contenidos y poco más.
Además tenemos el asunto de la pantalla sobre la que vamos a proyectar. Al ser en general algo improvisado y menos «profesional» que los proyectores para cine en casa de interior, probablemente no será la superficie más adecuada, ya que usar una pared, sábana o lona no nos dará el mejor resultado. Esto hará que se pierda parte de la potencia originaria del proyector y que el resultado quede más apagado o incluso con algún cambio tonal si no es completamente blanca.

Imagen: Philips
¿Y necesitaré un sistema de sonido externo? En general muchos de estos proyectores portátiles vienen con altavoces integrados, aunque montan en general woofers muy pequeños suficientes para hacer alguna prueba o escucha temporal, peor no para una sesión de cine o series. Al final esto nos obliga a usar un sistema auxiliar (por ejemplo un altavoz Bluetooth) si queremos escuchar de forma decente la serie o película de turno.
Finalmente hay que destacar que, aunque los proyectores portátiles suelen estar pensados para uso también en exteriores, no son inmunes a las inclemencias de nuestros jardines. Y aquí nos convendrá averiguar si cuentan con una buena protección frente a salpicaduras.
Al ser un equipo que va a funcionar en un espacio exterior es conveniente que cuente con algún grado de protección frente a la humedad y las salpicaduras de agua o incluso el polvo. No quiere decir que vayamos a dejarlo bajo la lluvia, pero si hay humedad o somos descuidados y empieza a chispear conviene que resista.
Imagen portada | XGIMI MoGo 2 Pro
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La noticia
Usar un proyector portátil para montar un cine de verano parece ideal. Pero esto es lo que conviene tener en cuenta para no desilusionarse
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Xataka Smart Home
por
Paco Rodríguez
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