Cuando te planteas empezar a montar una casa inteligente te das cuenta de que los sensores son una parte esencial del proceso, para que puedas controlar qué ventanas y puertas se abren, qué grifos funcionan, si hay alguien dentro de la habitación, etc.
Pero todos ellos tienen un pequeño inconveniente: necesitan energía para funcionar que generalmente viene dada en forma de pilas, baterías o directamente por la red eléctrica de la casa. Esto es lo que quieren cambiar investigadores de Georgia Tech con estas curiosas piezas de metal que parecen arandelas.
Unas arandelas «inteligentes»

La idea tras este invento es tener algo que funcione como un sensor en el hogar inteligente pero que no necesite energía adicional en forma de pilas o baterías, sino que lo haga gracias a la energía mecánica de los propios usuarios al activarlo.
Para ello estos investigadores han diseñado esta especie de arandelas más pequeñas que una moneda y que funcionan como sensores pasivos instalándose en objetos cotidianos de la casa, como puertas, ventanas, grifos, armarios, incluso en el inodoro.

Cuando alguno de estos objetos se abre, un pequeño saliente golpea en la arandela que tiene una forma única, generando una huella de sonido ultrasónico que otro equipo es capaz de identificar e interpretar por ejemplo entendiendo que se ha abierto la puerta.
Cada una de estas arandelas o etiquetas inteligentes está diseñada con una forma geométrica diferente, por lo que su sonido es distinto al ser golpeada, aunque al estar por encima de los 20 kHz no lo escuchamos las personas, por lo que en teoría no es algo que pueda llegar a molestar. Y según sus inventores hay más de 1.300 diseños iniciales, por lo que podría haber etiquetas para todo dentro de la casa.
Una de las ventajas del invento es que no se necesita energía eléctrica para alimentar estas etiquetas y además, solo trabajan cuando realizamos alguna acción. Si no abrimos una ventana en meses no se habrá gastado nada de energía en ese tiempo.
Además según comentan sus diseñadores no se requiere del uso de inteligencia artificial ni una gestión compleja. Solo de un sistema básico que escuche los sonidos, identifique la huella ultrasónica y dé la orden que corresponda como mandar un mensaje al usuario por ejemplo.
Eso sí, hay un problema importante, y es que estos ultrasonidos tienen una propagación muy corta, de poco más de un metro, por lo que no se puede tener un sistema de control centralizado que se encargue de gestionar todos los de la casa, sino más bien uno en cada sala donde haya estas etiquetas inteligentes.
Vía | Ecoinventos
Más información | Georgia Tech
Imágenes | Georgia Tech
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La noticia
Parecen arandelas normales, pero son un invento aún más genial: etiquetas ultrasónicas que no necesitan pilas
fue publicada originalmente en
Xataka Smart Home
por
Paco Rodríguez
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