En casa tenemos cocina de gas, pero antes de instalarla estuvimos valorando seriamente poner una vitrocerámica. No nos convencía del todo por lo difícil que parecía mantenerla en perfecto estado y evitar los arañazos. Lo que no sabíamos es que el papel de cocina podía ser uno de los mejores aliados para conseguirlo.
Aunque las placas de vitrocerámica suelen aportar un toque moderno y minimalista a las cocinas, mantenerlas impecables requiere cierta constancia. Como ocurre con otras superficies acristaladas, después de limpiarlas es posible que, según cómo las miremos, sigan apareciendo marcas opacas y huellas. La bayeta suele ser la culpable de dejar estos restos, pero solucionarlo es mucho más fácil de lo que parece. Y sin tener que comprar algún producto.
Y es que, sin tener que comprar caros productos específicos ni esforzarse demasiado en la limpieza, el truco para dejar la placa vitrocerámica brillante y reluciente consiste en usar papel de cocina después de haber pasado la bayeta.
Hay que tener en cuenta que la bayeta, sobre todo si ya tiene cierto uso, puede ir dejando pequeños rastros de fibra, agua e incluso una fina película de grasa acumulada. Esto hace que la superficie acristalada de la vitrocerámica termine ofreciendo un aspecto similar al de las pantallas táctiles de muchos vehículos: una antiestética capa opaca.
El papel de cocina: el secreto de los expertos
La suerte es que poner solución a este problema es muy fácil, tal y como explica la influencer Yolanda en su cuenta de TikTok, @yolandavaquitayoli. Ella, junto con otros profesionales de la limpieza, afirma que la mejor forma de rematar la limpieza de la placa es usar papel de cocina.
¿Por qué funciona tan bien? El secreto del papel absorbente está en su gran capacidad para atrapar la humedad residual sin dejar marcas. Además, al ser un material de un solo uso, evita que volvamos a esparcir restos de detergente o suciedad sobre la superficie.
Pasarlo en seco, con movimientos suaves y circulares, actúa como una especie de pulido final que devuelve el brillo uniforme al cristal en cuestión de segundos.
Cómo aplicarlo paso a paso
Antes de comenzar a usar el papel de cocina en la placa vitrocerámica, es importante haberla dejado totalmente limpia, eliminando la suciedad incrustada y la grasa. Puedes hacerlo con tu limpiador habitual o, si lo prefieres, con una alternativa más natural y menos agresiva: una mezcla de agua tibia con un chorrito de vinagre blanco, ideal para el mantenimiento diario.
Una vez hayas retirado la suciedad y la placa esté limpia, pero aún húmeda, coge una hoja de papel de cocina completamente seca y pásala por toda la superficie. Absorberá los restos de humedad y ayudará a conseguir un brillo espectacular.
Este sencillo hábito no solo te ahorra tiempo y esfuerzo, sino que te ayuda a depender menos de limpiadores químicos abrasivos que, a la larga, pueden acabar estropeando la superficie de tu placa. A veces, las soluciones más simples y económicas son las que mejor funcionan en casa.
Foto de portada | Max Vakhtbovych
En Xataka SmartHome | Pensaba que la vitrocerámica o el horno era lo que más luz gastaba en casa. Me equivocaba, hay uno que gasta tanto o más que ellos
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La noticia
La vitrocerámica ha puesto de acuerdo a los profesionales de la limpieza: el papel de cocina elimina las marcas que deja la bayeta
fue publicada originalmente en
Xataka Smart Home
por
Jose Antonio Carmona
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