En algún momento de los últimos años, en muchos hogares ha ocurrido algo que hubiera sido difícil de explicar veinte años atrás: le hemos puesto nombra al robot aspirador.
No es algo que se decide conscientemente. Simplemente, un día alguien en casa dice algo como «ahora sale Roomba a limpiar», y el nombre se queda. O le llaman Robbie, Aspirito o lo que sea (en mi casa es Chirly y no me preguntes por qué).
Lo llamativo no es que esto ocurra. Lo llamativo es que no pasa con ningún otro electrodoméstico. Nadie le pone nombre a la lavadora. Nadie habla del lavavajillas como si tuviera carácter. El frigorífico puede tener veinte años en casa y seguir siendo simplemente la nevera. El robot aspirador, en cambio, lleva en casa tres semanas como quien dice y ya tiene apodo.
Por qué el robot genera apego y la lavadora no
La explicación viene de la psicología del comportamiento y tiene que ver con una sola característica que distingue a los robots domésticos del resto de electrodomésticos: el movimiento autónomo con toma de decisiones aparente.
Cuando pones una lavadora en marcha, metes la ropa, pulsas el botón y el aparato ejecuta un programa fijo. No hay ninguna sensación de que el electrodoméstico esté haciendo nada por iniciativa propia.

Cuando el robot aspirador sale de su base, el comportamiento es diferente: navega, esquiva, decide por dónde ir, se queda atascado, busca la salida, vuelve a la base cuando se queda sin batería. Desde fuera, ese comportamiento activa los mismos circuitos cognitivos que activan los animales o las personas cuando los observamos moverse con aparente intencionalidad.
Los psicólogos llaman a este fenómeno antropomorfización: la tendencia del cerebro humano a atribuir características humanas o animales a objetos que se comportan de formas que recuerdan a los seres vivos. No es una decisión consciente.
Es un proceso automático que ocurre antes de que uno se dé cuenta. Y el robot aspirador, con su movimiento errático, sus pequeñas decisiones de navegación y sus reacciones ante los obstáculos, lo activa de forma especialmente eficaz.
El error, el apuro y el vínculo
Hay dos momentos en los que el vínculo con el robot aspirador se refuerza de forma especialmente visible.
El primero es cuando el robot se queda atascado. La sensación que describe mucha gente no es la de un electrodoméstico averiado, sino la de algo que necesita ayuda. El robot emite un sonido, deja de moverse, espera. Ese comportamiento de indefensión genera una respuesta empática que un lavavajillas con un error en el programa nunca genera.
El segundo momento es cuando el robot hace algo inesperado o gracioso: se mete en un sitio raro, se pierde, esquiva una zona de forma inexplicable. Esos momentos se cuentan, se comparten, se recuerdan. Nadie cuenta la vez que la lavadora hizo un ciclo raro. Sí se cuenta la vez que el robot aspirador acabó encerrado en el baño.
Lo que Samsung ha entendido de este fenómeno
Samsung no es ajeno a esta dinámica. El Bespoke AI Jet Bot Ultra incorpora una cámara con reconocimiento de objetos, incluidas mascotas, y la capacidad de responder de formas diferenciadas según lo que detecta. Puede detectar líquidos, excrementos de mascotas, cables, objetos frágiles y actuar de forma distinta ante cada uno. Puede vigilar la mascota mientras no hay nadie en casa y enviar imágenes al teléfono.
Ese nivel de comportamiento contextualizado, el robot que esquiva al perro, que avisa si hay algo raro, que responde de forma diferente según lo que encuentra, no hace sino reforzar la sensación de que hay algo más que un programa ejecutándose.
No hay ninguna inteligencia real detrás en el sentido humano del término. Pero el resultado comportamental es suficientemente complejo como para que el cerebro lo procese de una manera que ningún otro electrodoméstico consigue. Por eso tiene nombre. Y por eso, cuando se estropea, hay gente que lo lleva al servicio técnico con algo parecido a la preocupación.
Imágenes | Dall-E con edición
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La noticia
Muchos le ponemos nombre al robot aspirador. La pregunta es por qué no hacemos lo mismo con otros electrodomésticos
fue publicada originalmente en
Xataka Smart Home
por
Manuel Naranjo
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