La ola de calor que recientemente ha sufrido media Europa ha provocado que países que tradicionalmente no están acostumbrados a estas altas temperaturas se pregunten cuál es el sistema que tenemos en España para combatirlas y seguir funcionando. Un sistema en el que el aire acondicionado es una de las soluciones que usamos, aunque no la única.
El problema llega cuando, desde distintos sectores, se busca racionalizar el uso del aire acondicionado. Ya no solo por el consumo energético, sino también por nuestra salud. Pero, llegados a este punto, toca conocer qué dicen realmente los expertos sobre el uso del aire acondicionado y si de verdad es malo para nuestra salud. Porque organismos sanitarios y sociedades médicas coinciden: bien usado, el aire acondicionado puede ayudar a reducir los efectos del calor extremo.

Al respecto hay una gran cantidad de opiniones y estudios. De hecho, ya hemos explicado los problemas que, según los expertos, pueden surgir si no se usa de forma adecuada un aire acondicionado. Y ojo, porque usar un ventilador también tiene sus riesgos.
De entrada, podríamos decir que el aire acondicionado no es el enemigo; el problema es usarlo mal o vivir en edificios mal preparados para el calor.
Por ejemplo, la OMS ya trata el calor como un problema de salud pública y recomienda usar el aire acondicionado a 27 ºC combinado con un ventilador, ya que mejora la sensación térmica y reduce el consumo. Es, de entrada, la primera piedra que desmonta la idea de que climatizar la casa sea un capricho.
De hecho, ante los episodios de calor, hay organismos como los CDC que recomiendan permanecer en lugares con aire acondicionado o buscar espacios climatizados si no se dispone de uno en casa. Esto pone de manifiesto que el aire acondicionado puede ser una medida de protección frente al calor extremo.
En una línea parecida se manifiesta la SEPAR, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, que no presenta el aire acondicionado como algo malo, sino como algo que debe usarse con cabeza. Desde esta asociación aconsejan mantener una temperatura adecuada, tener los filtros limpios, evitar los excesos y conservar una humedad razonable. Además, ofrece cifras muy aprovechables: una temperatura de 22-24 ºC, algo más elevada por la noche, y una humedad de entre el 35% y el 60%.

Porque, aunque no lo parezca, igual que abusar del aire acondicionado no es bueno, un exceso de calor puede afectar no solo al confort, sino también al rendimiento mental. Así lo afirman estudios llevados a cabo por Harvard y publicados en PLOS Medicine, en los que se comparó a estudiantes en edificios con y sin aire acondicionado durante una ola de calor. El experimento observó un peor rendimiento cognitivo en quienes estaban en residencias sin climatización. Porque el calor no solo hace que sudemos más: también puede afectar al sueño, al rendimiento y a la concentración
Usado con precaución. Y ojo, aunque puede ser beneficioso, solo lo será si se usa de forma racional. El aire acondicionado puede ser útil, pero usado mal puede provocar molestias: sequedad nasal, irritación de garganta, contracturas, congestión, tos o empeoramiento de síntomas respiratorios en personas sensibles.
Porque, además del aire acondicionado, hay que tener en cuenta otros factores. Muchas viviendas acumulan calor durante el día y lo liberan por la noche, sobre todo si tienen mala orientación, un aislamiento deficiente, fachadas muy expuestas al sol o poca ventilación cruzada. Seguro que alguna vez has escuchado eso de “mi casa es un horno aunque fuera ya no pegue el sol”.
Y es que protegerse del calor ya no es solo una cuestión de lo que ocurre en el exterior. El riesgo de exposición a ambientes interiores recalentados aumenta con el cambio climático, y las condiciones dentro de casa pueden diferir mucho de la temperatura exterior, especialmente en pisos antiguos, áticos, viviendas interiores mal ventiladas o casas con orientación sur u oeste.
Cómo usarlo bien

Ni casa congelada ni ventilador como único salvavidas. Para finalizar, podríamos enumerar una serie de consejos que tienen en cuenta todo lo que acabamos de realizar y que permiten usar el aire acondicionado con plenas garantías y total seguridad para nuestra salud:
- No ponerlo a 18 ºC para “enfriar antes”.
- Evitar el chorro directo sobre la cama, sofá o zona de trabajo.
- Usar modo noche o temporizador.
- Limpiar filtros con frecuencia.
- Ventilar en las horas frescas.
- Apoyarse en ventiladores para subir el termostato sin perder confort.
- Bajar persianas, toldos o cortinas antes de que entre el sol.
- No confiar solo en ventiladores cuando la temperatura interior es muy alta
En Xataka SmartHome | Los médicos y expertos en salud se ponen de acuerdo: esto es lo que pasa si duermes con el ventilador encendido por la noche
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La noticia
El aire acondicionado tiene mala fama, pero los expertos recuerdan algo importante: “puede ser un aliado para la salud”
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Xataka Smart Home
por
Jose Antonio Carmona
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