
Parece que la operadora azul ha decidido mover ficha para no quedarse atrás en la guerra de la conectividad doméstica. A partir del próximo 6 de julio de 2026, cualquier persona que decida contratar una línea de solo fibra con Movistar recibirá el nuevo router WiFi 7 de forma totalmente gratuita, eliminando así la barrera que antes solo permitía acceder a este equipo a través de los paquetes convergentes más caros.
Esta estrategia busca simplificar la oferta y asegurar que incluso quienes optan por la tarifa más básica, como la de 300 Mbps que ronda los 19,90 euros al mes, puedan disfrutar de la última tecnología inalámbrica. No se trata solo de un cambio de nombre, sino de una renovación profunda del hardware que los clientes reciben en sus casas para gestionar el tráfico de datos de forma más eficiente.
WiFi 7 como equipamiento estándar en todas las altas

El movimiento de la compañía supone que el Router Movistar WiFi 7 se convierta en el equipo de referencia para cualquier nueva instalación. Este dispositivo destaca por ofrecer un 70% más de capacidad de tráfico comparado con la generación anterior, lo que viene de perlas en casas donde hay una auténtica legión de móviles compatibles con WiFi 7, consolas y televisores tirando de la red al mismo tiempo.
Uno de los puntos donde más pecho saca la operadora es en la inmediatez de la conexión. Gracias al nuevo estándar, se consigue una reducción de la latencia de hasta el 50%, algo que notarán especialmente los que le dan duro a los videojuegos online o quienes pasan el día en videollamadas de trabajo sin querer sufrir los molestos cortes o retardos.
A nivel técnico, el equipo es capaz de gestionar mejor las bandas de frecuencia para evitar interferencias. Incorpora hasta diez antenas internas y es totalmente compatible con la tecnología XGS-PON, lo que abre la puerta a exprimir conexiones de hasta 10 Gbps en los hogares que tengan cobertura para dicha velocidad.
Además, no se han olvidado de la seguridad en estos tiempos que corren. El router viene con el protocolo WPA3 activado por defecto, lo que supone un blindaje mucho más robusto frente a posibles ataques externos o intentos de robo de datos, manteniendo la red doméstica a salvo de curiosos.

Lanzamiento del nuevo Amplificador Smart WiFi 7

La otra gran noticia que llega el 6 de julio es la puesta a la venta del Amplificador Movistar WiFi 7. Este cacharro está pensado para esos pisos alargados o casas de varias plantas donde la señal del router principal llega con cuentagotas a las habitaciones más alejadas. Se puede utilizar tanto con el nuevo router como con el modelo Smart WiFi 6 anterior, haciendo que la red sea mucho más flexible.
Para los que no quieren líos de cables ni configuraciones eternas, el dispositivo ofrece una opción de autoinstalación que se completa en apenas 10 minutos. El sistema copia automáticamente los ajustes del router principal y crea una red tipo mesh para que los dispositivos cambien de un punto de acceso a otro sin que el usuario note ningún salto en la conexión.
En cuanto al coste de este complemento, se ha filtrado que los clientes podrán adquirirlo por unos 69 euros si optan a instalarlo ellos mismos. Si prefieren que un profesional se desplace hasta su domicilio para dejarlo todo a punto, el precio total de la visita técnica y el equipo podría ascender hasta los 119 euros, dependiendo de la modalidad elegida.
Este amplificador también se integrará dentro de la denominada Solución FTTR (Fiber to the Room), una propuesta premium para llevar la fibra óptica directamente hasta cada estancia, garantizando que la velocidad contratada sea real en cualquier rincón del hogar, sin importar los muros o las interferencias de los vecinos.

Potencia técnica bajo el capó y compromiso sostenible

Una de las funciones más interesantes que incluye esta nueva hornada de equipos es la operación multienlace o MLO. Básicamente, permite que los dispositivos compatibles se conecten a varias bandas de frecuencia de forma simultánea, lo que no solo aumenta la velocidad de transferencia dentro de la red local, sino que hace que la conexión sea mucho más estable ante posibles ruidos en la señal.
En el apartado físico, el router cuenta con puertos Ethernet de alta velocidad, incluyendo uno que permite alcanzar hasta los 10 Gbps por cable. Esto es vital para quienes trabajan con archivos pesados en la nube o quieren aprovechar al máximo la fibra ultrarrápida sin depender exclusivamente de las limitaciones que siempre tiene el aire por muy bueno que sea el WiFi.
La sostenibilidad también ha jugado un papel importante en el diseño de estos aparatos. Se sabe que el 65% de los materiales del router son de origen reciclado, cifra que sube hasta el 70% en el caso del amplificador, además de utilizar embalajes que prescinden totalmente de los plásticos de un solo uso para reducir la huella ambiental.
Por si fuera poco, el consumo energético se ha optimizado para que estos dispositivos no pesen tanto en la factura de la luz. Se estima que el nuevo modelo consume en torno a un 9% menos que sus predecesores, demostrando que se puede ganar en potencia y rendimiento siendo a la vez más eficientes con el gasto eléctrico diario.

Esta renovación del catálogo de hardware de la operadora supone un paso lógico para intentar convencer a nuevos usuarios de que su red es la más avanzada del país. Al eliminar el coste del equipo en las tarifas de solo fibra y lanzar un amplificador a juego, se facilita que cualquier hogar pueda exprimir su conexión de banda ancha con las ventajas que ofrece el estándar 802.11be, especialmente en entornos urbanos saturados de señales inalámbricas.