La segunda ola de calor del verano ha vuelto a situar al aire acondicionado en el centro de la conversación, y no solo por el alivio que da al llegar a casa. El experto energético Roberto Cavero ha insistido en que la forma de usarlo tiene un impacto directo y medible en la factura, algo que en Xataka Home ya hemos visto reflejado en cálculos similares sobre cuánto se ahorra subiendo unos pocos grados el termostato.
Cavero recomienda mantener los equipos entre 25 y 26 grados durante esta ola de calor, un rango que coincide con lo que recomienda el IDAE como temperatura de confort en verano. Bajar de ahí, según ha explicado, tiene un coste que se nota mes a mes.
El cálculo que hay detrás del 7 % por grado

La cifra que ha dado el experto es concreta: cada grado que se baja el termostato hace que «sube nuestra factura de la luz sobre un 7 %». No es una advertencia aislada, sino una relación que se repite en distintos estudios sobre climatización doméstica, y que se explica por cómo trabaja el compresor cuanto más se aleja la temperatura objetivo de la real.
Cavero ha situado este aviso en un contexto concreto: el precio mayorista de la electricidad se mueve actualmente en torno a los 113 euros el megavatio hora (datos de hoy 7 de julio), una cifra que encarece cualquier consumo elevado en las horas centrales del día. En ese escenario, pasar de 25 a 22 grados no es un simple capricho de confort, sino un sobrecoste que se acumula semana tras semana mientras dure el calor.
Cuántos hogares españoles usan aire acondicionado
El experto también ha puesto números a la penetración del aparato en los hogares españoles, que se sitúa entre el 50 % y el 60 % del total, aunque con una distribución muy desigual según la zona.
En el sur y el centro del país, esa cifra supera el 70 %, lo que explica por qué el impacto de estos consejos es mayor precisamente en las regiones donde más se necesita el aparato durante los meses de más calor.
Pequeños ajustes que marcan la diferencia en la factura
Más allá de fijar una temperatura razonable, hay hábitos que ayudan a que el equipo trabaje menos sin perder confort.
Evitar apagar y encender el aire cada vez que se sale un rato de la habitación es uno de ellos, ya que obliga al compresor a volver a arrancar desde cero en lugar de mantenerse en un régimen de bajo consumo. Esto es algo que se explica bien al entender por qué el apagado y encendido constante del aire acondicionado acaba siendo contraproducente en los equipos modernos.
Bajar las persianas en las horas centrales, ventilar a primera hora de la mañana y activar el modo eco cuando el equipo lo permite son gestos que, sumados al simple hecho de no bajar el termostato más de la cuenta, reducen el consumo sin que se note apenas en la sensación térmica de la vivienda.
En otra intervención reciente en COPE, el propio Roberto Cavero insistía en la misma idea aplicada a toda la casa: conviene «revisar la potencia contratada y desplazar los consumos a las horas más baratas», un consejo que encaja igual de bien con el aire acondicionado que con cualquier otro electrodoméstico de uso diario.
Con el verano recién empezado y los precios de la luz todavía inciertos para los próximos meses, ese margen de un par de grados puede acabar siendo la diferencia entre una factura razonable y un disgusto a final de mes.
Vía | COPE
Imágenes | Samsung con edición
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La noticia
Roberto Cavero, experto en aire acondicionado: «cada grado que bajamos del aire acondicionado, sube nuestra factura sobre un 7 %»
fue publicada originalmente en
Xataka Smart Home
por
Manuel Naranjo
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