Cómo limpiar las manchas amarillas de las almohadas (y cómo evitar que vuelvan a ponerse así)

Cómo limpiar las manchas amarillas de las almohadas (y cómo evitar que vuelvan a ponerse así)

Con el paso de los meses, cualquier almohada blanca acaba desarrollando esas manchas amarillentas que aparecen justo donde apoyamos la cabeza cada noche. No es un problema de suciedad visible, sino de una mezcla de sudor, grasa corporal, restos de cremas faciales y productos para el cabello que se va acumulando noche tras noche y que, con el tiempo, termina oxidándose sobre la tela.

Una experta en limpieza lo resumía como una combinación de factores que, con el tiempo, dejan esas marcas poco favorecedoras. Y no es solo cuestión estética: en esa misma zona también proliferan bacterias y ácaros, algo que conviene tener en cuenta sobre todo si en casa hay alguien con alergias, como ya se ha explicado antes al hablar de los ácaros en colchones y ropa de cama.

La pasta que usan los profesionales de la limpieza

El método que recomiendan quienes se dedican a esto profesionalmente no tiene truco: una pasta a partes iguales de bicarbonato de sodio y agua, aplicada directamente sobre la mancha con los dedos o un paño. 

Se deja actuar entre veinte y treinta minutos, se aclara con agua y, si la mancha se resiste, se repite el proceso antes de meter la almohada en la lavadora con el programa habitual. Es prácticamente el mismo principio que hay detrás de otros trucos caseros que ya funcionan bien contra el amarilleo de la ropa de cama, aunque aquí no hace falta ni lavadora ni remojo largo, solo un poco de paciencia mientras actúa la pasta.

Almohada Amarillenta

Para manchas ya asentadas, con meses o años encima, el bicarbonato solo puede no bastar. En esos casos se recurre al agua oxigenada mezclada a partes iguales con agua, aplicada directamente sobre la zona amarilla y dejada actuar unos minutos antes de aclarar. Conviene probarla antes en una esquina poco visible, porque no todas las telas reaccionan igual, y nunca combinarla con productos que contengan lejía.

Evitar que la mancha vuelva a aparecer

Lavar la funda con la frecuencia recomendada ayuda, pero no es toda la solución, porque los aceites y el sudor también llegan hasta la propia almohada aunque lleve funda puesta.

Usar un protector de almohada lavable por debajo de la funda reduce muchísimo la cantidad de residuo que llega a la tela, y lavar la almohada entera un par de veces al año, evita que el amarilleo vuelva a instalarse antes de lo esperado.

Al final, la diferencia entre una almohada que se pone amarilla cada pocos meses y otra que aguanta blanca años suele estar menos en el producto milagroso y más en la constancia de lavarla antes de que la mancha tenga tiempo de asentarse.

Imágenes | Decoesfera

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Cómo limpiar las manchas amarillas de las almohadas (y cómo evitar que vuelvan a ponerse así)

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Xataka Smart Home

por

Manuel Naranjo

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