El suelo de madera es una solución presente en muchos hogares. Aporta calidez y una estética distinta, pero tiene un gran enemigo: el mantenimiento. Porque olvídate de limpiarlo con un método tradicional si no quieres que termine estropeado a las primeras de cambio.
La madera en el suelo requiere un cuidado constante para mantener un buen aspecto y sobre todo para acabar con las pisadas, el polvo, los roces de los muebles y esas manchas que parecen negarse a desaparecer. Y, aunque pueda parecer difícil, recuperar parte del brillo y el aspecto original es muy sencillo con el truco que comparte Eva Ruiz (@evalaordenada).
El oxígeno activo
Con el paso del tiempo, el parqué acaba perdiendo su encanto y viéndose desgastado, y para recuperar parte de su aspecto (ojo, que no el original) no hacen falta experimentos complicados. Según Eva, basta con echar un chorrito de oxígeno activo líquido en el agua de fregar.
Por qué funciona. El oxígeno activo destaca por su excelente capacidad para descomponer la suciedad más incrustada. Además de limpiar la superficie general, es ideal para rescatar las juntas de las baldosas.

Imagen | @evalaordenada
Si tienes zonas especialmente ennegrecidas, puedes aplicar unas gotas del producto de forma directa sobre la junta para desincrustar lo peor, pero ten cuidado, lee siempre antes las recomendaciones del fabricante en la etiqueta.

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Cuidado con la temperatura del agua. Porque no todos los suelos toleran los mismos cuidados. Antes de aplicar este truco, debes tener en cuenta qué tipo de suelo tienes y cuáles son sus características para limpiarlo de forma correcta sin acortar su vida útil.
Todos los suelos no son iguales
Cada suelo necesita cuidados específicos: evita el exceso de agua en madera y laminados, los ácidos en mármol y los abrasivos en vinilo. Utiliza limpiadores suaves y adecuados para cada material, dosifica bien el jabón, cambia el agua cuando esté sucia y seca si quedan marcas. El exceso de producto puede dejar el suelo opaco o pegajoso.
Por ejemplo, para suelos laminados, de madera o de parqué, utiliza siempre agua fría junto con el oxígeno activo, ya que el agua caliente o templada puede deteriorar los acabados y tratamientos protectores de la madera a largo plazo.
Para suelos de gres, porcelánicos o de baldosas, puedes usar agua templada sin miedo para potenciar el efecto desengrasante y limpiador, al tratarse de superficies mucho más duras y resistentes. Y cuidado con los suelos de microcemento, porque su mantenimiento exige productos adecuados y cuidados específicos.
De lo que sí avisa Eva es de tener cuidado con las mezclas: cero mezclas. Nunca mezcles el oxígeno activo con otros productos (nada de lejía, amoniaco, vinagre o cualquier otro friegasuelos), ya que, al combinar diferentes químicos de limpieza, se pueden desencadenar reacciones tóxicas muy peligrosas para la salud en un espacio cerrado.
Dicho todo esto, hay que tener cuidado. Es cierto que el oxígeno activo puede ayudar a limpiar, pero eso no significa que cualquier producto sea apto para el parqué. En las tiendas puedes encontrar limpiadores con peróxido de hidrógeno formulados específicamente para madera
Además, este sistema es válido para quitar suciedad que borra el aspecto original, pero no repara el desgaste ni los arañazos y así lo avisa la National Wood Flooring Association cuando explica que los suelos que pierden el lustre original pueden necesitar una nueva capa de acabado y recomienda limpiadores específicos para cada terminación, evitando el exceso de agua
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La noticia
Eva Ruíz, experta en limpieza: “Mi truco para limpiar el suelo de parqué es echar un chorrito de oxígeno activo”
fue publicada originalmente en
Xataka Smart Home
por
Jose Antonio Carmona
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