Puede que el dormitorio no sea una de las estancias de la casa en las que más cambios solemos hacer. Sin embargo, su estética puede transformarse fácilmente con solo modificar un elemento: el cabecero. Un cambio sencillo con el que podemos darle un aire totalmente distinto.
Si estás pensando en renovar su aspecto, no te limites a los clásicos cabeceros que estamos acostumbrados a ver en las tiendas de muebles. Los interioristas y decoradores ofrecen una gran variedad de propuestas para sustituirlos y cambiar el diseño de la habitación sin obras. Vamos a repasar las más interesantes.
Índice de Contenidos (5)
Paneles de madera
Este elemento aporta un extra de calidez. Elegir madera es apostar sobre seguro si buscas un ambiente acogedor y una atmósfera envolvente. Puedes revestir únicamente el ancho de la cama a modo de respaldo bajo o forrar la pared de suelo a techo para lograr un efecto continuo. La interiorista Nicole Hirsch destaca que los paneles grandes permiten apreciar las vetas y los dibujos naturales de la madera.
Eso sí, para acertar debes tener muy claro en qué tipo de habitación vas a colocarlo, porque no es lo mismo una muy luminosa que otra que recibe poca luz natural. Las tonalidades claras, como las del roble o el fresno, potencian la luminosidad y van de maravilla con estilos nórdicos o mediterráneos. Las maderas oscuras, como el nogal, en cambio, añaden elegancia y un toque más sobrio, aunque pueden hacer que la habitación parezca más oscura.
Líneas verticales
Al igual que vimos cuando hablamos de formas de pintar una habitación para que pareciera más grande, más alargada o más alta, jugar con el cabecero también puede tener un efecto visual importante.
La interiorista Monica Tostes explica que colocarlos en vertical o en horizontal permite generar efectos visuales que modifican la altura o la longitud percibidas de una habitación.
Si optamos por usar listones verticales, conseguiremos ganar altura visual. Más allá de su textura, las líneas verticales hacen que el techo parezca más alto de lo que es.
Un cabecero a base de listones verticales puede ser una opción fantástica para dormitorios estrechos o con techos bajos: si se elige un diseño de poco grosor, apenas resta espacio y delimita la zona de descanso con mucha ligereza visual.
Revestimientos textiles
Los cabeceros tapizados y acolchados aportan confort y pueden ayudar a amortiguar el sonido. Estos diseños suavizan la superficie del cabecero y ofrecen una sensación mullida. Además de optar por un cabecero tapizado, llevar la tela directamente a la pared es una gran alternativa.
Los tonos arena, lino o gris suave invitan al descanso, mientras que un terciopelo o un tejido con cuerpo en tonos tierra o caldera convierte la pared en la gran protagonista.
Pero ojo, porque no todo es color de rosa. Un cabecero acabado en tela suele requerir más mantenimiento que uno fabricado con otros materiales. Puede acumular polvo y suciedad, y los roces terminan desgastando el tejido con el paso del tiempo. Además, si tienes mascotas en casa y duermes con ellas, puede convertirse en un imán para el pelo o sufrir las consecuencias de sus arañazos y mordiscos.
Toques de microcemento o piedra
Los acabados minerales son una opción para quienes buscan una estética más actual, urbana o con un punto industrial. Revestir la pared del cabecero con microcemento, un acabado de efecto hormigón o plaquetas de piedra aporta carácter al dormitorio sin necesidad de añadir demasiados elementos decorativos.
El problema es que el resultado puede parecer demasiado frío. Para compensarlo, una buena solución es combinarlo con textiles suaves, como el algodón o el lino lavado, mesitas de noche de madera natural y tiras de luz LED indirecta que destaquen la textura de la pared al caer la noche.
Pintado en la pared

Si buscas un cambio radical sin hacer obras ni gastar un dineral, la pintura sigue siendo uno de los recursos más sencillos y económicos para transformar el dormitorio.
Basta con pintar un zócalo a media altura, un arco decorativo o un rectángulo de color que enmarque el ancho de la cama para crear un cabecero puramente visual.
Lo mejor de esta opción es su versatilidad: cuando te canses de la tonalidad elegida o quieras cambiar la decoración según la temporada, podrás renovar el ambiente con una nueva mano de pintura.
Foto de portada | Curtis Adams
En Xataka SmartHome | Acabo de reformar mi habitación en segundos con ayuda de la IA. Así uso esta herramienta para tomar ideas
–
La noticia
Los cabeceros de cama están pasados de moda: estas son las cinco nuevas tendencias más modernas y elegantes
fue publicada originalmente en
Xataka Smart Home
por
Jose Antonio Carmona
.





