Como todos los años, llegan uno de esos molestos momentos a los que estamos acostumbrados: el cambio de hora. Será dentro de unos días cuando tendremos que afrontar el paso del horario de verano al invierno y aunque no lo parezca, esto también repercute en nuestra factura de la luz.
Ya tengas que cambiar los relojes de hora de forma manual si no lo hacen de manera automática, en la madrugada del sábado 24 al domingo 25 de octubre tocará un nuevo cambio retrasando las manecillas: a las tres volverán a ser las dos. Y eso tiene consecuencias.

Cuando en España sean las dos de la madrugada en lugar de las tres (en Canarias, a las dos será la una, según el calendario oficial del BOE), los primeros en notarlo serán nuestros cuerpos. Un cambio que no es nuevo, pues comenzó a aplicarse a principios del siglo XX para aprovechar mejor la luz natural y ahorrar energía, y se extendió a cerca del 40% de los países.
Se producen entonces cambios que afectan a nuestro ritmos corporales en el apetito, en la rutinas de sueño… y pasaremos a ver las mismas noticias de todos los años. Pero hay más.
Con el cambio de hora vamos a anotar enseguida el cambio. En un primer momento veremos cómo es de día cuando ahora es de noche (amanecerá y anochecerá una hora antes según nuestros relojes) aunque esto es algo que cambiará de nuevo con el paso de los días.
No cambia la cantidad de luz solar que tiene ese día, pero sí su coincidencia con nuestras actividades. Y ahí aparece la pregunta habitual: ¿nos ayudará a ahorrar electricidad o acabaremos pagando más por encender antes las luces?
Porque para responder a esta pregunta, hay que tener en cuenta nuestros hábitos diarios, pero también el contrato que tenemos firmado con nuestra compañía eléctrica. Porque con tarifas que ya se mueven en tramos horarios, el impacto (beneficioso o no) del cambio de hora, está más en duda que nunca. Ya no debemos pensar en exclusiva en algo que teníamos asentado: que las horas más económicas serán siempre de 14:00 a 17:00 o que las más caras quedarán necesariamente entre las 20:00 y las 22:00.
Con el horario de invierno podemos necesitar iluminación antes por la tarde, pero también dejar de utilizarla antes por la mañana. Esto quiere decir que el impacto del cambio no será lo mismo en una vivienda en la que estamos residiendo durante todo el día, que en aquella en la que por ejemplo nos vamos a trabajar temprano y ya volvemos por la noche.
Si estamos en casa todo el día, esto cambia ya que al saltar al horario de invierno, la puesta de sol se adelanta una hora en nuestros relojes y podemos necesitar iluminación artificial antes por la tarde, coincidiendo con precios elevados de la electricidad.
Como ejemplo, el 20 de octubre de 2026, los precios publicados por TarifaLuzHora sitúan el mínimo entre las 15:00 y las 16:00, con 0,04829 €/kWh, mientras que el máximo llega entre las 19:00 y las 20:00, con 0,37229 €/kWh. Es una fotografía de ese día, no un horario de precios garantizado para todo el otoño. Otra cifra que podemos enmarcar es el precio medio de la luz, que según la CNMC para los últimos 7 días es de 0,196737 €/kWh .
Por tanto, encender antes las luces puede añadir consumo en una franja en la que el precio es más alto pero no significa que todos los hogares vayan a pagar más: también amanecerá antes y algunas familias necesitarán menos iluminación por la mañana. Además, quienes tengan contratado un precio fijo las 24 horas pagarán lo mismo por cada kWh independientemente del momento en que lo consuman.
Con LED casi no se notará. Si mantenemos encendidas cuatro o cinco bombillas LED de entre 5 y 6 vatios durante una hora adicional al día, consumiríamos entre 0,6 y 0,9 kWh extra en 30 días. Aplicando el precio medio de referencia de 0,196737 €/kWh de los últimos 7 días, el coste sería de entre 0,12 y 0,18 euros al mes.
Sin embargo, una media semanal no refleja necesariamente el precio de la hora en la que encendemos las luces. Si esa hora adicional costase todos los días lo mismo que la franja más cara del 20 de octubre, el importe rondaría entre 0,22 y 0,34 euros mensuales. Sería un supuesto ilustrativo, no una previsión del mes.
Estos cálculos tampoco descuentan un posible ahorro de iluminación por la mañana. Para unas pocas bombillas LED, el efecto directo seguiría siendo pequeño; el balance real dependerá de los hábitos y la tarifa de cada vivienda.
En resumen, podríamos estar ante tres casos:
- Precio fijo las 24 horas: encender antes una lámpara no encarece cada kWh. El gasto aumentará si terminamos consumiendo más energía.
- Tarifa con varios periodos: el coste dependerá del tramo en el que se produzca ese consumo adicional y de los precios contratados.
- PVPC o tarifa indexada: importará el precio concreto de las horas en las que consumimos.
Foto de portada | Caio
En Xataka SmartHome | Si aún no has notado el subidón de precio en tu factura de la luz tiene una buena explicación: los paneles solares nos están salvando
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La noticia
El cambio de hora de 2026 puede afectar a tu factura de la luz: cuánto cuesta encender antes las bombillas
fue publicada originalmente en
Xataka Smart Home
por
Jose Antonio Carmona
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