En distintas ocasiones hemos visto los conflictos que se generan en torno a una plaza de aparcamiento, sobre todo cuando se trata de garajes comunitarios. Porque, lejos de lo que mucha gente piensa, aunque la plaza sea nuestra, no siempre podemos hacer lo que queramos con ella. O al menos eso es lo que teníamos entendido.
Y es que, en este caso, una propietaria que aparcaba su coche dejando que sobresaliera algo más de 30 centímetros de los límites de su plaza fue denunciada por una vecina. Lo sorprendente es que el tribunal terminó dando la razón a la propietaria denunciada, pese a reconocer que estaba ocupando parte de una zona común.
La justicia permite que el Jaguar siga aparcando

Detrás de este conflicto hay un problema que no se puede negar, sobre todo cuando hablamos de edificios antiguos: los coches cada vez son más grandes. Hace décadas, los vehículos eran más pequeños y las plazas de aparcamiento se construían con unas dimensiones que, en muchos casos, se han quedado cortas para los modelos actuales. Y esto es precisamente lo que ha provocado un enfrentamiento entre dos vecinas de Salamanca que ha terminado en los tribunales.
Todo comenzó en un garaje comunitario de un edificio construido en 1971. Una de las propietarias aparcaba habitualmente un Jaguar E-Pace que, debido a sus dimensiones, sobresalía algo más de 30 centímetros de los límites de su plaza, invadiendo parte del pasillo comunitario destinado a la circulación y las maniobras del resto de vehículos. Algo que se solucionó finalmente con esta sentencia.
El problema es que la propietaria de la plaza contigua, dueña de un Seat Ibiza, consideraba que esta situación le perjudicaba directamente. Según denunciaba, el coche de su vecina dificultaba las maniobras de entrada y salida de su aparcamiento, en el que habitualmente estacionaba un Seat Ibiza utilizado por su sobrina. Por eso decidió llevar el asunto a los tribunales, solicitando que la otra propietaria dejase de ocupar el espacio común.
Sin embargo, el Juzgado de Primera Instancia número 2 de Salamanca desestimó la demanda. La propietaria afectada no quedó conforme con la decisión y presentó un recurso ante la Audiencia Provincial de Salamanca, que volvió a quitarle la razón. La Audiencia Provincial terminó dando la razón a la propietaria del Jaguar, pese a reconocer que su vehículo sobresalía de los límites de la plaza y ocupaba parte de una zona común.
Para tomar esta decisión, los magistrados tuvieron en cuenta que se trataba de un garaje antiguo, con plazas pequeñas e irregulares, y que otros vehículos también sobresalían de sus límites, una situación que la comunidad llevaba años tolerando.

Además, un informe pericial confirmó que, aunque el Jaguar invadía algo más de 30 centímetros del espacio común, no impedía ni dificultaba gravemente el acceso a la plaza contigua. Bastaba con realizar un pequeño giro de volante y circular despacio para entrar y salir con el Seat Ibiza.
Por eso, la Audiencia consideró que el uso que hacía la propietaria del Jaguar de su plaza y del espacio comunitario no podía calificarse como abusivo. También valoró que obligarla a cambiar de vehículo le ocasionaría un perjuicio mayor, teniendo en cuenta sus circunstancias personales y de salud.
Eso sí, la sentencia no da vía libre para aparcar fuera de los límites de cualquier plaza. Los magistrados dejaron claro que, si las circunstancias cambian y la invasión comienza a provocar dificultades importantes, la vecina afectada podría acudir nuevamente a los tribunales.
Además, la decisión no fue unánime. Tres magistrados formularon un voto particular en el que defendían que los límites de las plazas deben respetarse y que, si un coche no cabe, su propietario debería optar por otro más pequeño o buscar un aparcamiento adecuado.
Finalmente, la Audiencia Provincial de Salamanca desestimó el recurso y permitió que la propietaria del Jaguar siguiera aparcando cómo había hecho siempre. De paso, recomendó a la comunidad de propietarios aprobar normas internas para regular el uso de los espacios comunes y evitar futuros conflictos entre vecinos.
En Xataka SmartHome | En 2017, un vecino instaló un punto de carga en su garaje comunitario con la comunidad en contra. El Tribunal Supremo se ha pronunciado
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La noticia
Aparcaba su Jaguar y el morro molestaba al vecino que tenía un Ibiza. La justicia dice que “solo hay que girar un poco el volante”
fue publicada originalmente en
Xataka Smart Home
por
Jose Antonio Carmona
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