Por qué subir la potencia del WiFi irónicamente puede hacer que tu Internet vaya más lento

Por qué subir la potencia del WiFi irónicamente puede hacer que tu Internet vaya más lento

Este tema ya lo tratamos en su momento, cuando hablamos de por qué los routers en Europa suelen emitir con menos potencia que sus homólogos en China y otros países. Y, aunque pueda parecer paradójico, en muchos casos es una decisión bastante acertada.

Tendemos a pensar —y es una idea muy extendida— que más potencia siempre es mejor (en caballos, en Gbps, en velocidad…). Pero esa máxima no siempre funciona. Si recuerdas aquel anuncio de neumáticos que decía “potencia sin control no sirve de nada”, aquí viene como anillo al dedo.

Los ajustes correctos

Router Puertos Color

Tal y como explica nuestro compañero Iván Linares en Xataka Móvil, un exceso de potencia en el router puede convertirse en tu peor enemigo a la hora de conseguir el mejor rendimiento del WiFi. Y sí, aunque suene irónico, ahora te cuento por qué.

Ya hemos explicado en distintas ocasiones como mejorar el funcionamiento del WiFi en casa: elegir la banda adecuada, optar por canales menos saturados o colocar el router en la mejor posición posible son solo algunas cosas que podemos hacer para mejorar el funcionamiento del WiFi. Y entre ellas no siempre está el aumentar la potencia al máximo.

Es lógico pensar que, si subimos la potencia del router (es un ajuste presente en muchos modelos), la señal llegará hasta el jardín. Sin embargo, este exceso de energía puede volverse en nuestra contra, especialmente para los dispositivos que tenemos cerca (en la misma habitación o en el salón).

Piensa en un concierto y los altavoces. Tienes delante a los enormes altavoces de un concierto. Si te sitúas a un kilómetro de distancia, probablemente escuches las canciones perfectamente, pero si te pegas… además de escuchar peor la música solo sentirás una vibración molesta y un ruido ensordecedor que te impedirá distinguir la letra de la canción. Si extrapolamos esto al WiFi se convierte en que el receptor de la señal, al estar cerca, necesita que el router baje el volumen para poder entender la información y esto se debe a tres motivos:

  • Saturación del receptor. Los móviles y tablets tienen unos componentes llamados LNA (Amplificadores de Bajo Ruido). Están diseñados para captar señales sutiles y amplificarlas. Si les llega un «cañonazo» de energía desde un router a máxima potencia, el componente se desborda. El resultado no es una señal más fuerte, sino una señal deformada que el dispositivo no sabe interpretar.
  • Descontrol del sistema de ajuste. Nuestros dispositivos tienen una especie de termostato para la señal llamado AGC (Control Automático de Ganancia). Su función es equilibrar la intensidad de lo que recibe. Cuando la potencia es desmesurada, este sistema se vuelve loco intentando compensar el exceso, lo que provoca que la conexión suba y baje constantemente, se pierdan datos o, directamente, el dispositivo se desconecte. Además, el exceso reduce la Relación Señal-Ruido (SNR) debido a la distorsión.
  • El rebote de la señal: a más potencia, más rebotes. Las ondas chocan contra paredes, muebles y espejos con tanta fuerza que crean «ecos» digitales. Este fenómeno, conocido como interferencias por ruta múltiple (multipath), hace que al dispositivo le lleguen varias versiones de la misma señal en tiempos ligeramente distintos, volviéndolo incapaz de decodificar la información con nitidez.

Mi experiencia: menos es más

Yo mismo cometí ese error. Tenía el router en la habitación, justo donde más uso el ordenador y la videoconsola, y sufría cortes inexplicables o velocidades ridículas. Fue bajar la potencia de emisión en los ajustes del router (también conecté el ordenador por cable) y, mágicamente, la conexión se volvió estable y rápida. A veces, para que te entiendan mejor, solo hace falta hablar un poco más bajo.

Ajustar la potencia depende de la marca y el modelo del router, pero en la mayoría de casos te encontrarás con opciones muy parecidas. Normalmente podrás modificarla por separado para la banda de 2,4 GHz y la de 5 GHz (y, en algunos modelos, también para la red de invitados). Estos son los pasos más habituales:

  • Entra en la configuración de tu router. Puedes usar el método tradicional: escribe en la barra de direcciones del navegador http://192.168.1.1 e introduce el usuario y la contraseña. Estos datos suelen venir en una pegatina en la parte inferior o lateral del router (salvo que los hayas cambiado, algo que siempre es recomendable).

Potencia

Se puede modificar en la banda de 2.4 y en la de 5 GHz

  • Una vez dentro, busca el apartado Conectividad WiFi o Red inalámbrica. En algunos modelos aparece dentro de Ajustes avanzados.
  • Selecciona la red cuya potencia quieres modificar. Lo habitual es empezar con una potencia media como punto de partida.
  • Cuando ajustes el valor, guarda los cambios y comprueba que la red llega bien a toda la vivienda, incluidos los puntos más alejados. Si notas que la cobertura no es suficiente, vuelve a ajustar la potencia y ve probando hasta dar con el nivel adecuado.

Potencia

Al máximo

Cómo comprobar la potencia

La potencia del WiFi se mide en dBm, una unidad que expresa la potencia en decibelios respecto a un milivatio. En móviles y ordenadores se traduce en las típicas “rayas” de cobertura. En WiFi los valores suelen ser negativos: cuanto más cerca de 0, mejor señal; cuanto más cerca de -100 dBm, peor.

En Xataka SmartHome | Si tu router tiene esta función, puede ser estupendo para la WiFi, pero hay veces que se convierte en la peor pesadilla de tus gadgets.


La noticia

Por qué subir la potencia del WiFi irónicamente puede hacer que tu Internet vaya más lento

fue publicada originalmente en

Xataka Smart Home

por
Jose Antonio Carmona

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