No todos los trucos de «cuñao» sirven para que la bombona de butano dure más en invierno. Algunos pueden ser hasta peligrosos

No todos los trucos de "cuñao" sirven para que la bombona de butano dure más en invierno. Algunos pueden ser hasta peligrosos

Si sois usuarios de algún sistema de calefacción, calentador de agua o placa de cocina que utilice una bombona de butano como fuente principal de energía, os habréis dado cuenta de algo de lo más común: en invierno parece que dura mucho menos.

Dependiendo del caso puede que se gaste hasta el doble de rápido y muchas veces no sabemos muy bien la causa, llegando a pensar incluso que es que las cargan menos o tienen un defecto. No es el caso.

Hay varias explicaciones de lo más lógico para ello, y no, en general la mayoría de trucos y consejos de «cuñao» que podemos encontrar en redes para alargar su vida útil no funcionan e incluso pueden ser hasta peligrosos si no tenemos cuidado.


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Por qué mi bombona de butano dura menos en invierno

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Imagen: PxHere

Hay varias explicaciones para esta menor duración del butano en invierno y la más evidente es que, en general, vamos a hacer un uso más intensivo de la materia prima.

Es decir, vamos a gastar más gas a la hora sobre todo de calentar la casa en el caso de que tengamos calefacción, pero sobre todo si contamos con un calentador de agua que funcione con butano.

Cuando bajan las temperaturas fuera de casa se necesita mayor consumo de gas para calentar un agua que viene por las tuberías a mucho menos grados, y además solemos querer que dicha agua esté más caliente que en otras épocas del año al ducharnos o lavarnos las manos. Esto dispara el gasto.

De hecho, por mi experiencia particular cuando teníamos uno de estos calentadores en casa (por cierto, me sigue gustando mucho más que los termos eléctricos que hemos tenido después), si en primavera-verano te duraba la bombona 6-8 semanas, en pleno invierno bajaba hasta las 4-6 semanas

Pero además tenemos el factor «congelación» del gas si vivimos en una zona muy fría o tenemos la bombona en el exterior de la vivienda. En estos casos, al bajar las temperaturas el gas tiende a condensarse, bajando su capacidad natural para estar en formato gaseoso, y por tanto sale con menos fuerza. No es que la bombona esté vacía, es que hay más proporción de butano licuado que gaseoso y por eso nos da esa sensación de que se ha acabado. 

Trucos que funcionan y que no

Muy bien, pero yo he visto por ahí o me ha dicho el vecino del quinto que hay algunos trucos para hacer que la bombona dure más. ¿Funcionan? Pues la mayoría no, o si lo hacen llevarlos a cabo puede ser hasta peligroso.

Ponerle una manta normal a la bombona no sirve de mucho. Es un truco frecuente en redes sobre todo para gente que la tiene en zonas exteriores como terrazas, patios, etc. Pero la verdad es que, aunque una manta puede aislar térmicamente del frío de forma momentánea, es efectiva solo cuando en el interior hay una fuente de calor, como una persona. 

Con un objeto inerte como una bombona, en un primer momento podemos conseguir que por ejemplo no se hiele su superficie, pero si el frío es intenso al final la temperatura se igualará también bajo la manta y sirve de poco.

Las mantas térmicas eléctricas por el contrario sí funcionan. De hecho, se usan en el sector camping para poder cocinar en exteriores cuando hace mucho frío. Son como la típica manta eléctrica que usamos en casa para el dolor o para estar más cómodos en el sofá, pero adaptada a su utilización con bombonas de gas y generalmente pensadas para fuera de casa. Un ejemplo es este modelo de Vevor, que gasta algo menos de 300 vatios de electricidad para funcionar.

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Manta térmica eléctrica para bombonas de gas. Imagen: Vevor en Amazon

Tumbar la bombona para que salga más gas tampoco es buena idea. Las bombonas deben mantenerse siempre en posición vertical, tanto llenas como vacías. Esto es fundamental para el correcto funcionamiento de las válvulas de seguridad y para prevenir fugas de gas, como alerta el Gobierno de España, a través de la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN).

Las bombonas de butano están diseñadas para usarse únicamente en posición vertical, ya que el gas debe salir en estado gaseoso para que los dispositivos conectados funcionen correctamente. Esto se debe a que en el interior de la bombona, el butano permanece en estado líquido. 

Si la bombona se inclina más de 45 grados o se coloca horizontalmente, existe el riesgo de que el gas salga en estado líquido, lo que puede provocar una combustión incorrecta, incendios descontrolados o incluso explosiones. Además, el líquido que se libera al tumbar la bombona puede expandirse hasta 200 veces su volumen al evaporarse, aumentando significativamente el riesgo de fugas y accidentes.

Si vivimos en un clima muy frío, mejor pasarse al propano. Como vimos en este artículo, el propano tiene una presión de vapor mayor y puede evaporarse (pasar del estado líquido de la bombona a gas) incluso a temperaturas muy bajas. 

El butano, por contra, es un gas más eficiente en climas templados o cálidos y no tanto en temperaturas bajas. Su capacidad de evaporarse disminuye por debajo de 0 °C. Es decir, si hace mucho frío el gas no se evaporará adecuadamente para alimentar el dispositivo. Por este motivo, no es recomendable utilizar butano en climas muy fríos o tener las bombonas instaladas en zonas exteriores.

Imagen portada | Eric Prouzet

Más información | Repsol | AECOSAN

En Xataka Smart Home | Poca gente sabe qué pasa si usas una bombona de propano en vez de butano, o al contrario: Repsol lo deja claro


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No todos los trucos de «cuñao» sirven para que la bombona de butano dure más en invierno. Algunos pueden ser hasta peligrosos

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por
Paco Rodríguez

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