Tres motivos por los que apagar tu Smart TV cada día desde una regleta no es buena idea

Tres motivos por los que apagar tu Smart TV cada día desde una regleta no es buena idea

Puede parecer buena idea para ahorrar todo lo posible en la factura de la luz conectar a la típica regleta con interruptor nuestra tele junto con otros aparatos que tengamos en el salón, como videoconsolas, barras de sonido, reproductores de DVD y Blu-ray, etc.

Por la noche cuando nos vayamos a acostar pulsamos el botón de la regleta y ya está, se apagan todos a la vez y así no estaremos gastando más luz de la necesaria durante un montón de horas.

Y puede que hace unos años con las teles «tontas» esto fuese así, pero actualmente hacer esto todos los días no es lo más recomendable si tienes una tele inteligente moderna, y a continuación vamos a repasar las razones más importantes por las que es mejor no hacerlo.


Índice de Contenidos (3)


Un ahorro ridículo

Antes de plantearse si conviene apagar o no la tele por diferentes motivos es conveniente conocer cuánto puede ser el ahorro real que nos ofrecerá esta acción. Y aquí, aunque es posible saber el gasto concreto en modo reposo de nuestro modelo mirando el manual, también podemos hacernos una idea más general de cuánto supone en la mayoría de modelos del mercado.

Para ello podemos consultar el Reglamento nº 1275/2008 de la Unión Europea para aparatos fabricados después de 2010 y su consumo cuando están en stand-by o modo de espera. Consultando dicha normativa podemos observar que se incluyen los siguientes tipo de equipos:

Lavadoras, secadoras, lavavajillas, cocinas, hornos eléctricos, placas de calor eléctricas, hornos microondas, tostadoras, freidoras, molinillos, cafeteras, equipos para abrir o precintar envases o paquetes, cuchillos eléctricos,  aparatos para cortar y secar el pelo, para cepillarse los dientes,  máquinas de afeitar, aparatos de masaje y otros tratamientos corporales,  básculas, radios, televisores, videocámaras, grabadoras de vídeo, cadenas de alta fidelidad, amplificadores de sonido, sistemas de cine en casa, trenes eléctricos o coches de carreras en pista eléctrica, consolas portátiles, material deportivo con componentes eléctricos o electrónicos, otros juguetes, artículos deportivos y de ocio.

Como vemos hay una buena cantidad de dispositivos que solemos tener en casa habitualmente, incluyendo los televisores. Bien, y todos estos equipos fabricados con posterioridad a 2010, incluyendo las teles, ¿cuánto gastan en modo de espera? Pues según podemos leer en el texto anteriormente citado, su modo de espera gastará entre 1 y 2 vatios como máximo:

El consumo eléctrico de todo equipo en cualquier estado o condición  que ejecute solamente una función de reactivación, o una función de  reactivación y una mera indicación de función de reactivación habilitada, no rebasará el límite de 1,0 W. El consumo eléctrico de todo equipo en cualquier estado o condición que ejecute meramente la visualización de información o del estado, o bien opere solamente una combinación de función de reactivación y visualización de información o del estado, no superará los 2,0 W.

En general, aunque la limitación para las teles suele ser de 1 vatio, la mayoría de modelos si miramos sus especificaciones suelen gastar incluso menos. Por ello, aunque estén encendidas todo el día, las 24 horas y los 365 días del año estamos hablando de un gasto anual de unos 8,76 kWh, que con un coste actual medio de unos 0,20 €/kWh supone alrededor de 1,75 euros al año. Incluso si tienes una tarifa más económica será aún menor. Vamos, que dejar la tele todo el año en stand-by te sale por menos de lo que cuesta un café.

Funciones inteligentes de tu Smart TV

Las Smart TV modernas no son como las antiguas teles tontas de hace unas décadas. Más bien son complejos ordenadores personales conectados a Internet y con una pantalla integrada. Así, cuando encendemos el televisor, en ese proceso que dura apenas un par de segundos se lleva a cabo un mecanismo de inicio de su sistema operativo y todos los elementos que conforman la tele.

Proceso que luego, para apagarse correctamente, necesita un cierto tiempo y realizar ciertas operaciones como cuando apagamos un ordenador. Por ello cortar la energía abruptamente y además hacerlo de forma habitual cada día implica que será más probable que se produzca un problema en este inicio o incluso en el rendimiento del televisor porque algún proceso no se lleve a cabo correctamente.

También es posible que se dé un pico de energía que pueda dañar algún componente de la tele, sobre todo si la regleta está conectada a otros muchos dispositivos y no es de muy buena calidad.

Además, al igual que otros dispositivos como por ejemplo los móviles o los ordenadores, en las Smart TV se llevan a cabo de forma automática ciertas actualizaciones de firmware que arreglan problemas y añaden mejoras, así como otras operaciones de mantenimiento.

Lo habitual es que estos procesos se lleven a cabo automáticamente cuando el televisor está inactivo, de modo que si apagas de golpe desde la regleta puede que lo impidas o que lo interrumpas y el televisor no funcione correctamente o directamente no inicie su sistema operativo de forma habitual.

Teles con panel OLED

Una de las características más importantes de los televisores OLED es que están fabricados con unos compuestos orgánicos que pueden sufrir un cierto deterioro con el uso, algo que en el corto plazo puede causar las conocidas como «retenciones de imagen» y que a la larga puede derivar en los temidos «quemados» si no tenemos cuidado.

Es algo que fue importante hace años en los primeros momentos de la tecnología, pero que los fabricantes saben cómo solucionar e implementan funciones en sus modelos que trata de evitarlos. Y una de estas funciones es lo que se conoce como «ciclos de compensación», un sistema de control de píxeles que permite alargar la vida útil de los paneles.

Cada cierto tiempo periódico la tele analiza el estado de los píxeles del panel variando el voltaje de los que sea necesario para mantener la uniformidad en todos los subpíxeles de forma que no apreciemos esas retenciones o quemados. Lo habitual es que tras cada 4 horas de uso de la tele el sistema operativo marca en su lista de tareas pendientes que tiene que hacer un ciclo de compensación rápido, algo que realiza automáticamente cuando pulsamos el botón de apagado en el mando.

¿Y si apagamos la tele directamente desde una regleta? Entonces estos ciclos nunca se realizan y con el tiempo se va acumulando la degradación en los píxeles ocasionada por logotipos y textos estáticos, lo que a la larga dará lugar a los famosos quemados que ya no tienen solución.

Es decir, si tienes una tele con panel OLED, mejor déjala habitualmente conectada a la corriente y apagada solo desde el mando a distancia. Solo es recomendable desenchufarla por completo si vamos a estar muchos días sin usarla, por ejemplo cuando nos vamos de vacaciones.

Imagen portada | José Antonio Carmona

En Xataka Smart Home | Esto es lo que puedes ahorrar si desenchufas el router, Smart TV y decodificador de TDT por las noches


La noticia

Tres motivos por los que apagar tu Smart TV cada día desde una regleta no es buena idea

fue publicada originalmente en

Xataka Smart Home

por

Paco Rodríguez

.