Si hay un temor que me asalta cada vez que me voy de vacaciones —y puede que a ti también te pase— es que se vaya la luz en casa. Volver y encontrar los relojes y las luces desconfiguradas no es lo peor: la comida del frigorífico echada a perder puede convertirse en un problema bastante serio. Por suerte, le he puesto solución por muy poco dinero.
Cuando en casa se ha ido la luz, alguna vez me he encontrado con ventiladores de techo que se encendían solos al volver la corriente y con varios dispositivos conectados que se activaban sin que nadie los tocara. Si estoy en la ciudad, no me preocupa demasiado, porque puedo acercarme y comprobar que todo está bien. Pero si el corte me pilla de vacaciones y se alarga, la cosa puede complicarse bastante.
Enterarme aunque esté fuera de casa

Como decía, si el apagón me pilla cerca, no pasa de ser una molestia. El problema llega cuando estoy fuera y no tengo a nadie que pueda ir a casa a echar un vistazo, comprobar el frigorífico, salvar los alimentos o apagar luces y aparatos que se hayan quedado encendidos. En ese caso, al volver puedo encontrarme con una pesadilla importante. Por eso me puse a investigar y di con una solución sencilla: un enchufe conectado.
Pero ojo, porque no vale cualquier enchufe inteligente. Mientras buscaba opciones, me surgió una duda bastante lógica: si el enchufe funciona conectado al WiFi y se va la luz, el router también deja de funcionar. Entonces, ¿cómo demonios va a avisarme de un apagón? La respuesta está en la forma en la que algunos de estos dispositivos se comunican con la nube.
Para que este sistema funcione hay que elegir un enchufe muy concreto: uno que pueda avisar cuando deja de estar conectado a los servidores del fabricante. Mientras tiene corriente y conexión a Internet, el enchufe permanece comunicado con la nube. Pero si se produce un apagón, se apaga y deja de enviar señal. Pasado un tiempo, la app interpreta que el dispositivo se ha desconectado y puede mandar una notificación al móvil.

En mi caso, estuve buscando enchufes que ofrecieran esta función y encontré dos ecosistemas que la permiten: Sonoff y Tuya Smart Life. Los primeros pueden comprobar el estado cada cinco minutos y enviar un aviso si detectan la desconexión, mientras que los modelos compatibles con Tuya suelen revisar cada media hora si siguen conectados y con corriente.
Eso sí, este sistema tiene una limitación importante: no distingue entre un apagón real y una caída de Internet. Si el router deja de funcionar por un problema de conexión, el resultado será el mismo para la app: el enchufe aparecerá como desconectado y recibiremos el aviso igualmente. No sabremos con total seguridad si se ha ido la luz o si simplemente se ha caído la red.
Aun así, como sistema de alerta básica cuando estamos fuera de casa, puede sacarnos de más de un apuro. No es una solución perfecta, pero sí una forma económica y muy sencilla de saber que algo ha ocurrido en casa.
Otra opción más

Además, hay otra alternativa bastante interesante: un dispositivo que me ha parecido muy curioso y que funciona conectado a un puerto USB y a la red WiFi de casa.
Su precio ronda los 40 euros y actúa como detector de cortes eléctricos. Cuando se produce un apagón, envía un SMS de aviso, y hace lo mismo cuando vuelve la corriente. Además, según el modelo, también puede configurarse para realizar una llamada telefónica.
En Xataka SmartHome | El apagón ha mostrado la cruda realidad de las instalaciones solares en casas: dos tercios del total no sirven cuando se va la luz
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La noticia
Me daba miedo irme de vacaciones y que se fuera la luz en casa. Enterarme si se va me ha costado solo unos euros
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Xataka Smart Home
por
Jose Antonio Carmona
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