Fue a principios de año cuando contamos cómo los trasteros se estaban convirtiendo en la gallina de los huevos de oro para muchos propietarios. Con pisos cada vez más pequeños y la falta de espacio para guardar cosas a la orden del día, mucha gente busca un trastero o se las ingenia para montarse uno. Y una plaza de garaje puede parecer una gran opción, aunque, eso sí, siempre teniendo en cuenta que hay que cumplir una serie de requisitos.
Los trasteros se han convertido en una de las mejores opciones para invertir. Tanto es así que, en algunos casos, han reemplazado a las plazas de garaje como una de las inversiones más interesantes. Mucha gente ve en ellas un lugar en el que, además de guardar el coche, puede tener también la moto, la bicicleta o incluso montar un armario. El problema es que, para hacerlo de forma legal, hay que tener en cuenta una serie de aspectos.
Lo que dice la Ley

Porque, aunque sea tu plaza de garaje y pienses que en ella puedes hacer lo que quieras (el artículo 3.1 de la LPH te respalda), no todo está tan claro. Hemos visto cómo hay propietarios que las cierran y otros que colocan bolardos o cadenas, pero ¿qué pasa cuando se quieren usar como trastero? Puedes almacenar objetos, bicicletas o instalar un armario en tu plaza de garaje siempre que cumplas unas reglas básicas.
Lo primero que tienes que tener claro es que este tipo de uso no esté prohibido o limitado por el Título Constitutivo, los Estatutos o los acuerdos comunitarios válidos de tu comunidad de vecinos. Si esa limitación aparece recogida en el Título Constitutivo o en los Estatutos inscritos en el Registro de la Propiedad —para que sea vinculante debe estar inscrita—, la norma afecta a todos los propietarios. En ese caso, la comunidad tiene derecho a exigirte que devuelvas la plaza a su uso original.
Además, debes saber que, en tu cochera, lo que no puedes hacer es invadir las zonas comunes. Todo aquello que coloques dentro de tu plaza debe quedar dentro de sus líneas delimitadoras. Aunque sea simplemente el espejo retrovisor de una moto el que sobresale, ya estaría invadiendo una zona común o el espacio de otro vecino. Imagina, por tanto, lo importante que es controlar los elementos que puedes usar si quieres emplear la plaza como si fuese un trastero.
Y todo esto está relacionado con el segundo punto: ¿qué ocurre si los Estatutos no dicen nada? En ese caso, la comunidad de vecinos también podría prohibirte usar la plaza de garaje como trastero basándose en el artículo 7.2 de la Ley de Propiedad Horizontal.
“Al propietario y al ocupante del piso o local no les está permitido desarrollar en él o en el resto del inmueble actividades prohibidas en los estatutos, que resulten dañosas para la finca o que contravengan las disposiciones generales sobre actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas”.
El artículo no prohíbe expresamente usar una plaza de garaje como trastero, pero sí limita cualquier uso que pueda causar riesgos, molestias o daños en el edificio y en las zonas comunes. Si almacenas elementos en una plaza de garaje, además de no salirse de las líneas delimitadoras, estos no deben dificultar ni molestar al resto de propietarios (artículo 9.1 LPH).
“Respetar las instalaciones generales de la comunidad y demás elementos comunes, ya sean de uso general o privativo de cualquiera de los propietarios, estén o no incluidos en su piso o local, haciendo un uso adecuado de los mismos y evitando en todo momento que se causen daños o desperfectos”.
En este sentido, la jurisprudencia es variada. Hay casos en los que el Tribunal Supremo ha llegado a prohibir el uso de una plaza de garaje como trastero, pero también otros en los que ha permitido al propietario utilizar su elemento privativo como considere oportuno, siempre que no esté prohibido ni perjudique al edificio o a otros vecinos.
El problema del seguro y la licencia

Todo esto está muy bien, pero además hay que tener en cuenta el tema del seguro, algo que ya hemos tratado: aunque la ley lo permita, conviene revisar la póliza del seguro del garaje.
Muchos seguros cubren exclusivamente el estacionamiento de vehículos, ya sean coches o motos. Si se guardan enseres, cajas o muebles y se produce un incendio, la aseguradora podría desentenderse y negarse a cubrir los daños por estar almacenando material no declarado o potencialmente inflamable.
Pero, además del seguro de la comunidad, también conviene tener claro qué establece al respecto la Licencia de Apertura o Utilización del edificio, concedida en su día por el área de Urbanismo municipal. El garaje tiene un aforo máximo autorizado y, si se supera —por ejemplo, aparcando coche y moto en una misma plaza—, podría aumentar la carga de riesgo.
Los garajes tienen un aforo máximo fijado por la licencia municipal. Si se aparcan más vehículos de los permitidos, por ejemplo combinando coche y moto en una misma plaza, se puede superar ese límite autorizado. Y, de nuevo, ahí el seguro tiene mucho que decir en caso de que surja algún problema.
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La noticia
La ley es clara: puedes utilizar tu plaza de garaje comunitario como trastero si cumples estos requisitos
fue publicada originalmente en
Xataka Smart Home
por
Jose Antonio Carmona
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