Se acercan las vacaciones, cerramos la casa a cal y canto y es inevitable retomar algunas rutinas que ponemos en práctica cada año. Una de ellas es la que sigo con el router para darle un descanso durante alguna horas los días en los que no estoy en casa.
Aunque tengo bastantes dispositivos del hogar conectado que dependen del router, cuando me voy de vacaciones siempre me encargo de programarlo para que se apague durante determinadas horas o lo que es aún mejor, deshabilitar el WiFi de forma automatizada. Lo hago porque está situado en una de las habitaciones que más calor acumulan de toda la casa.
Hay que tener en cuenta que, al no haber nadie en casa, permanecer cerrada y no utilizar sistemas de climatización, las temperaturas superan fácilmente los 30 °C y eso afecta incluso al WiFi. Por eso, programo el router para que se apague en determinados momentos. Esta medida puede venirle muy bien para evitar sobrecalentamientos y resolver posibles problemas de funcionamiento. De hecho, operadoras como Avanza Fibra recomiendan hacerlo.
Cómo automatizo el apagado

En la parte final contaré cómo algunos routers del mercado permiten establecer rutinas para que se apaguen y se enciendan a determinadas horas. El problema es que no todos los modelos incluyen esta función y, si tu router no ofrece opciones avanzadas de fábrica, puedes hacerlo inteligente por tu cuenta. Así es como lo hago yo.
Cuando me voy de casa, conecto el router a un enchufe inteligente —también puede ser una regleta— o, en su defecto, a un enchufe analógico con reloj programador. Pero con los enchufes «mart» hay un poco de trampa: si el enchufe depende únicamente del WiFi para funcionar, al apagar el router podrías perder la conexión con el propio enchufe y no podrías enviar la orden para que vuelva a encenderse. Para evitar este callejón sin salida, lo ideal es usar modelos que cuenten con conectividad Bluetooth adicional o con memoria interna para guardar las programaciones.

En mi caso, el modelo que utilizo permite establecer las programaciones y apagarse o encenderse aunque no tenga conexión WiFi. Es cierto que, durante el tiempo en el que el router está apagado, no puedo controlar el enchufe desde el móvil. Cuando llega la hora programada para volver a encender el router, el enchufe se activa y todo vuelve a funcionar con normalidad.
Si quieres ir a lo seguro, los temporizadores de enchufe tradicionales (esos que llevan una ruedecita) nunca fallan. No necesitan internet. Solo tienes que dejar el interruptor del router siempre en «encendido» y el reloj se encargará de cortar o dejar pasar la corriente en las franjas que elijas. Su única desventaja es que repiten el mismo patrón todos los días; no puedes fijar un horario distinto para el fin de semana, por ejemplo.
La alternativa ideal: apagar solo el WiFi

Si lo que quieres es impedir que tus vecinos vean la red WiFi, ahorrar algo de energía y darle un respiro al equipo sin quedarte completamente desconectado, existe otra opción. Eso sí, no todos los routers la incluyen. El que tengo en casa, de Digi, no cuenta con esta función, mientras que el de mis padres, de Orange/Jazztel —un LiveBox—, sí.

El LiveBox trae de serie un Planificador de WiFi. Desde los ajustes del router, puedo desactivar la opción de «encendido permanente» y seleccionar en un calendario qué días y a qué horas quiero que la red inalámbrica se apague sola.
De esta forma, el router sigue encendido y actualizándose, pero la señal WiFi descansa durante las franjas que le he marcado de forma totalmente automática.
¿Por qué apagarlo podría ser un error?

Antes de desconectarlo de la red eléctrica, debes tener en cuenta que tirar del cable no siempre resulta beneficioso si tienes una casa mínimamente conectada. De hecho, yo solo lo hago cuando voy a estar pocos días fuera y además solo durante breves periodos cada día. El motivo es que, si apago el router por completo, todos los dispositivos que utilizo para controlar y vigilar la casa quedan inutilizados.
Las bombillas me importan poco, al igual que los altavoces o los sensores de temperatura. El problema es que, al apagar el router, dejan de funcionar a distancia tanto el sistema de vigilancia con cámaras como la mirilla conectada. De esta forma, no puedo comprobar lo que ocurre en casa ni recibir avisos en caso de que surja algún problema.
Esto es lo que ocurre en un caso particular como el mío, pero puede aplicarse a muchos otros usuarios. Apagar por completo el router también puede afectar a la forma en la que se actualiza, ya que los operadores y fabricantes suelen aprovechar las horas de madrugada para enviar actualizaciones automáticas de firmware. Estos parches son importantes para corregir vulnerabilidades de seguridad, optimizar el rendimiento y solucionar errores. Si tu router suele estar apagado por la noche, podría tardar más en recibir estas actualizaciones y quedar más expuesto a posibles fallos o ataques informáticos.
En Xataka SmartHome | Apagar el router por las noches está rodeado de mitos: esto es lo que recomendamos en su lugar
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La noticia
Los expertos en routers lo saben y aconsejan hacerlo en vacaciones: “después la red funcionará mejor y será más estable”
fue publicada originalmente en
Xataka Smart Home
por
Jose Antonio Carmona
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