Los aires acondicionados modernos puede que por fuera parezcan muy similares a los antiguos, pero incorporan tecnologías que les permiten bajar muchísimo el consumo energético, siempre que sepamos aprovecharlas.
Y una de las cosas que hace que desperdiciemos esta ventajas es ajustar el termostato en un valor demasiado frío, generalmente buscando que la máquina enfríe lo antes posible la casa cuando llegamos con mucho calor. ¿Cuál es el problema?
Elegir bien la temperatura
Pues la clave la tenemos en que la gran mayoría de equipos de aire acondicionado actuales ya no son como los antiguos que funcionaban al 100 % o se apagaban. Montan algún tipo de sistema Inverter para ganar en eficiencia, y esto cambia por completo la forma de usarlos.
Así lo explica José María Rey de @suroclima_instalaciones en el canal de YouTube Sector Oficios Podcast, un técnico con amplia experiencia en la instalación y uso de aparatos de aire acondicionado quien señala precisamente que ya no son máquinas como antes que arrancaban y daban todo o nada, ahora, lo hacen en función de la demanda.
Así, cuando seleccionamos un valor de la temperatura demasiado bajo, como los clásicos 16,17 0 18 ºC, que suelen ser las cifras mínimas que admiten muchos mandos a distancia, y la temperatura de la sala y exterior son muy elevadas, al equipo le será muy difícil poder alcanzarlos, con lo que es probable que siempre esté funcionando a plena potencia para tratar de llegar a ellos, muchas veces sin conseguirlo.
El aire acondicionado no conseguirá entrar en una etapa de funcionamiento «crucero» donde es capaz de bajar la potencia del motor al llegar a la temperatura objetivo y siempre estará funcionando al 100% o parado para tratar de alcanzar esos 16 ºC.

Imagen | José Antonio Carmona
En la misma línea así lo advierte Manuel Amate, electricista en una entrevista en el programa de televisión Espejo Público, quien recomienda además elegir una temperatura mucho más elevada:
“Configurar la temperatura lo más cerca posible de los 28 grados es ideal para mantener el confort sin un consumo energético excesivo.”
Ambos coinciden en que el aparato no va a expulsar aire mucho más frío por bajar el termostato al mínimo. Lo que sí hará es trabajar durante más tiempo, consumir más electricidad y forzar más la máquina.
¿Qué temperatura es entonces la recomendada? Pues depende de la que haga en el ambiente de forma natural. Lo ideal es tratar de tener en cuenta dos factores: por un lado intentar tener una temperatura ambiental ideal dentro de casa que ronde entre 23-25 ºC, pero considerando al mismo tiempo que no es conveniente tener una diferencia de más de 10ºC entre la temperatura de dentro de casa y la exterior.
En general con poner en el mando a entre 24-28 ºC podemos lograr ambos requisitos en la mayoría de situaciones la mayoría de los días y hacer que la máquina trabaje de forma más eficiente.
Y, ¿no conseguimos nada positivo eligiendo esa temperatura tan baja de 16 ºC? Pues si, conseguimos enfriar antes la sala, porque hacemos trabajar al equipo al 100% durante más tiempo, lo cuál puede ser una buena idea si queremos refrigerar rápidamente, pero es conveniente volver a seleccionar posteriormente un valor más intermedio para permitir rebajar el gasto eléctrico de los aparatos y estar más cómodos dentro de casa sin pasar frío.
Vía | Sector Oficios Podcast
Imagen portada | José Antonio Carmona
En Xataka Smart Home | Electrodomésticos con tecnología «inverter»: qué son, qué ventajas tienen y por qué conviene comprarlos
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La noticia
«No puedes llegar a casa y ponerla a 16 ºC»: un técnico con 19 años de experiencia en climatización revela el error más común en verano
fue publicada originalmente en
Xataka Smart Home
por
Paco Rodríguez
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