El truco del palillo es útil si notas que tu lavavajillas no lava tan bien como antes

El truco del palillo es útil si notas que tu lavavajillas no lava tan bien como antes

Usar el lavavajillas en casa no tiene mucho secreto, ya que basta con aprender un poco a colocar los platos, vasos y utensilios que metemos dentro para que rinda al máximo y elegir el programa de lavado.

Sin embargo, con el paso del tiempo y tras años de uso puede que notemos que las cosas ya no salen tan limpias como antes, que quedan restos de suciedad y marcas en platos y vasos y pensemos que se ha estropeado la máquina. 

Lo primero que se nos ocurre es limpiar el filtro del lavavajillas, por si acaso es eso, algo que hay que hacer con cierta frecuencia. Pero también hay otra parte que es necesario limpiar y que solemos dejar olvidada: los aspersores que echan el agua.

Cómo limpiar los aspersores

Con el paso de los años y especialmente si vivimos en una zona donde el agua del grifo sale con mucha cal, o porque se han quedado empotrado restos de comida y grasa, los orificios de los brazos aspersores del lavavajillas pueden quedar obstruidos parcialmente y hacer que el agua limpia que debería salir con fuerza no lo haga. Esto dificultará el lavado de la vajilla.

Para limpiarlo solo tenemos que proceder de una forma muy sencilla: retirando los brazos aspersores de su posición y limpiándolos. Para quitarlos conviene leer el manual de instrucciones, pero en general como podemos observar en este vídeo de Electrolux, basta con hacerlos girar ligeramente porque van a rosca, retirando previamente las cestas superior o inferior dependiendo del modelo en el caso de que sea necesario.

¿Cómo los limpio? Pues una vez los tenemos fuera solo hay que coger un palillo de dientes de madera o cualquier otro objeto similar de materiales «suaves» como el plástico o la madera, que nos permita introducirlo en los pequeños orificios para desatascarlos eliminando cualquier resto de cal, grasa o comida que pueda haberlos atascado.

En general la suciedad debería salir de forma sencilla y no conviene apretar en exceso ni usar utensilios como agujas de metal con fuerza, porque podríamos acabar por dañar los aspersores. 

Luego, una vez hemos usado el palillo, ahora ya podemos lavar los brazos aspersores en el fregadero, con agua caliente, añadiendo un poco de vinagre blanco para que la cal termine por disolverse. Finalmente los volvemos a colocar en el lavavajillas y ya está, a usarlo de nuevo.

Vía | Linternaute

Más información | Electrolux

Imagen portada | Castorly Stock

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El truco del palillo es útil si notas que tu lavavajillas no lava tan bien como antes

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Xataka Smart Home

por

Paco Rodríguez

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