Miguel Gómez, experto en cocinas: “antes que taladrar, puedes poner enchufes que no se ven”

Miguel Gómez, experto en cocinas: “antes que taladrar, puedes poner enchufes que no se ven”

Cuando llega el momento de reformar la cocina, el mobiliario suele acaparar buena parte de nuestra atención. Sin embargo, hay un elemento que puede deslucir incluso el diseño más cuidado: los enchufes y su ubicación.

Lo habitual es colocar las tomas de corriente en la pared, pero las particularidades de esta estancia hacen que merezca la pena valorar otras opciones. Una de las más interesantes es la que muestra Miguel Gómez, de Formas Cocinas, en uno de sus vídeos.

Al reformar o amueblar una cocina, es fácil centrarse en los muebles y los electrodomésticos. Pero, más allá de los colores, los materiales y los acabados, la distribución de los enchufes debe planificarse desde el principio. Dejarlos para el último momento puede obligarnos a recurrir después a soluciones menos prácticas o que desentonen con el conjunto.

Una de las recomendaciones que me dio el electricista cuando hicimos la instalación de casa fue no poner demasiados enchufes. Sin embargo, quedarse corto también puede convertirse en un problema con el tiempo. La clave está en encontrar el equilibrio: prever cuántas tomas vamos a necesitar y dónde conviene colocarlas para que resulten cómodas sin estropear el diseño.

Un enchufe mal situado puede romper la continuidad visual de la pared. Además, si no se tienen en cuenta las distintas zonas de trabajo, puede quedar expuesto a salpicaduras de agua o aceite por su proximidad al fregadero o a la placa de cocción. De hecho, Miguel no tiene dudas al respecto: “Basta ya, no taladres más aquí, no pongas enchufes aquí”.

Enchufe

Imagen | Miguel Castillo

¿Significa esto que hay que elegir entre estética y funcionalidad? No necesariamente: “Imagina tener una cocina perfecta y lo arruina todo un enchufe mal puesto”. Existen soluciones que permiten integrar los enchufes en el mobiliario y mantenerlos fuera de la vista. Eso sí, que estén ocultos no significa que queden protegidos frente a las salpicaduras: su ubicación y sus características siguen siendo fundamentales.

Un buen ejemplo son las tomas integradas que muestra Miguel en el vídeo. Se pueden colocar en la parte inferior de los muebles altos o en los laterales de los módulos, de modo que resulten discretas y, al mismo tiempo, accesibles para conectar los pequeños electrodomésticos.

“Hemos generado el espacio suficiente aquí para tener esta cámara de aire que nos permite meter todo lo que es la carcasa del enchufe, y este espacio nos permite que el segundo nivel no esté enterrado detrás”.

En este caso, la propuesta consiste en crear un rebaje o una cámara técnica en el propio mueble. Ese espacio permite alojar el mecanismo y disponer de varias tomas superpuestas sin llenar la pared de enchufes. Algunos modelos incorporan también puertos USB, lo que permite cargar el móvil o la tableta sin ocupar una toma con un adaptador mientras consultamos una receta.

Otra alternativa son los enchufes retráctiles o escamoteables, habituales en las islas de cocina. Estos sistemas quedan ocultos o enrasados en la superficie cuando no se utilizan y se despliegan cuando necesitamos conectar un aparato.

Imagen de portada | Miguel Gómez con montaje

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Miguel Gómez, experto en cocinas: “antes que taladrar, puedes poner enchufes que no se ven”

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Xataka Smart Home

por

Jose Antonio Carmona

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