Investigadores de TU Delft han estudiado cómo el diseño de las interfaces de control de iluminación y sombreado condiciona la aceptación de las tecnologías de edificios inteligentes en entornos de oficina. El trabajo, titulado ‘Interface design for lighting and shading controls: device type, position, and system cues influencing user preference and acceptance’ (Diseño de interfaces para controles de iluminación y sombreado: tipo de dispositivo, posición y señales del sistema que influyen en la preferencia y aceptación del usuario), analiza qué factores hacen que los usuarios adopten o rechacen estos sistemas en su uso cotidiano.

La investigación parte de un problema creciente en oficinas con iluminación y protecciones solares automatizadas: cuando los controles no son accesibles, comprensibles o fáciles de manejar, pueden generar frustración y reducir la aceptación del sistema. El estudio apunta a que la satisfacción de los usuarios no depende solo de la tecnología instalada, sino de la forma en que se presenta, se alcanza y se interpreta la interacción con ella.
Pruebas de control de iluminación y sombreado en un entorno de oficina
El equipo de TU Delft desarrolló un laboratorio de oficina controlado que reproducía condiciones reales del demosite de la universidad. En ese entorno, 20 participantes probaron distintas interfaces de control para iluminación y sombreado, con el objetivo de comparar su experiencia ante configuraciones alternativas.
Las pruebas incluyeron dispositivos analógicos y digitales, varias ubicaciones de los controles —en pared, sobre la mesa o en disposición dividida— y diferentes niveles de información proporcionada por el sistema. Para medir la experiencia, los investigadores utilizaron una versión adaptada del ‘Post-Study System Usability Questionnaire’ (PSSUQ) (Cuestionario de usabilidad del sistema posterior al estudio), complementada con entrevistas posteriores. Esta combinación permitió recoger datos cuantitativos y observaciones cualitativas sobre la interacción de los usuarios con cada solución.
Uno de los resultados principales es que la posición de la interfaz influye de manera significativa en la satisfacción. La facilidad para alcanzar el dispositivo y la sencillez de uso se identificaron como los principales factores asociados a la aceptación general del sistema.
La ubicación y la información del sistema influyen en la aceptación
Aunque muchos participantes indicaron inicialmente que preferirían controles analógicos simples, la interacción directa modificó parte de esas preferencias. Tras las pruebas, ganaron aceptación las interfaces digitales con pantallas claras y con más información sobre el funcionamiento del sistema.
Los controles digitales situados sobre la mesa obtuvieron la valoración global más alta. Sin embargo, en oficinas compartidas, los controles instalados en pared fueron mejor recibidos por su mayor visibilidad y facilidad de acceso para varios usuarios. El estudio subraya así que el contexto de uso es determinante y que una solución única no resulta adecuada para todos los espacios de trabajo.
La investigación también destaca el valor de las pruebas de usabilidad para evaluar la interacción entre personas y edificios. Al plantear tareas realistas a los participantes, el estudio pudo vincular las puntuaciones numéricas de usabilidad con las experiencias expresadas en las entrevistas, reforzando la consistencia de la metodología empleada.
En el marco del proyecto SMARTeeSTORY, las conclusiones se están aplicando en el demosite mediante la integración de controles digitales accesibles, informativos y capaces de ofrecer respuesta inmediata al usuario. La actuación busca combinar transparencia del sistema y accesibilidad física en la rehabilitación de un edificio histórico con sensores, con el objetivo de facilitar el uso de la tecnología inteligente y contribuir a la reducción del consumo energético.
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